20 Febrero 2009 Seguir en 
SANTIAGO DE CHILE, Chile.- Chile evacuó ayer a más de un centenar de habitantes del destruido pueblo de Chaitén por un fuerte incremento en la actividad del vecino volcán del mismo nombre, y pidió retirarse de la zona a los pobladores que se niegan a abandonarla pese al peligro.
El cráter entró en erupción en mayo de 2008 y obligó la evacuación de más de 7.000 personas, por la expulsión de cenizas que cruzaron hasta Argentina y el desborde de ríos que destruyeron casi todo el poblado. Sin embargo, decenas de personas que antes vivían en el pueblo han optado por reinstalarse en el lugar sin hacer caso a las advertencias de peligro.
"No somos partidarios de medidas coercitivas. Los hemos conminado a abandonar el lugar, pero si insisten en permanecer ahí lo van a hacer a riesgo propio", indicó el ministro del Interior de Chile, Edmundo Pérez Yoma, que agregó que 25 personas, 16 adultos y nueve menores, se mantienen en la zona.
Un contingente policial ha permanecido en la zona durante semanas ante el retorno de los pobladores y la delegada presidencial Paula Narváez participó de un sobrevuelo al volcán. "No podemos seguir arriesgando ni el dinero de los chilenos ni las vidas de los trabajadores públicos, protegiendo a algunos que no quieren ver la realidad", agregó el funcionario.
Feroz rugido
Tras el sobrevuelo de autoridades y expertos al volcán, se informó que el macizo tiene una fractura superior a un kilómetro en el domo, en el sector sur, con evidentes señales de colapso. "Se observa gran emanación de gases y piroclastos. De producirse lluvias intensas sobre el volcán, podrían generarse aluviones de magnitud, provocando nuevos daños en la ciudad", alertaron.
El volcán recrudeció su actividad eruptiva, lo que provocó la inmediata evacuación, vía terrestre, de unas 160 personas. La semidestruida localidad de Chaitén está ubicada a más de 1.200 kilómetros al sur de Santiago y a 10 kilómetros del volcán.
"Miré para arriba, y vi una tremenda columna de un kilómetro y medio. No se veía mucho porque estaba todo nublado, y había un ruido feroz", describió Claudio Chelgui, una de las personas que escogieron volver al pueblo.
Chile es el país que posee la segunda cadena volcánica más grande y de mayor actividad en el mundo, después de Indonesia. (Reuters)
El cráter entró en erupción en mayo de 2008 y obligó la evacuación de más de 7.000 personas, por la expulsión de cenizas que cruzaron hasta Argentina y el desborde de ríos que destruyeron casi todo el poblado. Sin embargo, decenas de personas que antes vivían en el pueblo han optado por reinstalarse en el lugar sin hacer caso a las advertencias de peligro.
"No somos partidarios de medidas coercitivas. Los hemos conminado a abandonar el lugar, pero si insisten en permanecer ahí lo van a hacer a riesgo propio", indicó el ministro del Interior de Chile, Edmundo Pérez Yoma, que agregó que 25 personas, 16 adultos y nueve menores, se mantienen en la zona.
Un contingente policial ha permanecido en la zona durante semanas ante el retorno de los pobladores y la delegada presidencial Paula Narváez participó de un sobrevuelo al volcán. "No podemos seguir arriesgando ni el dinero de los chilenos ni las vidas de los trabajadores públicos, protegiendo a algunos que no quieren ver la realidad", agregó el funcionario.
Feroz rugido
Tras el sobrevuelo de autoridades y expertos al volcán, se informó que el macizo tiene una fractura superior a un kilómetro en el domo, en el sector sur, con evidentes señales de colapso. "Se observa gran emanación de gases y piroclastos. De producirse lluvias intensas sobre el volcán, podrían generarse aluviones de magnitud, provocando nuevos daños en la ciudad", alertaron.
El volcán recrudeció su actividad eruptiva, lo que provocó la inmediata evacuación, vía terrestre, de unas 160 personas. La semidestruida localidad de Chaitén está ubicada a más de 1.200 kilómetros al sur de Santiago y a 10 kilómetros del volcán.
"Miré para arriba, y vi una tremenda columna de un kilómetro y medio. No se veía mucho porque estaba todo nublado, y había un ruido feroz", describió Claudio Chelgui, una de las personas que escogieron volver al pueblo.
Chile es el país que posee la segunda cadena volcánica más grande y de mayor actividad en el mundo, después de Indonesia. (Reuters)







