20 Febrero 2009 Seguir en 
SANTIAGO DE CHILE.- El volcán Chaitén, ubicado en el sur de Chile, a la altura de la localidad chubutense de Esquel, lanzó ayer una considerable columna de humo y cenizas que obligó a la evacuación de más de un centenar de pobladores que residen al pie de la montaña. El volcán presentó un recrudecimiento en su proceso eruptivo, lo que ha determinado la activación del Plan de Contingencia por parte de Carabineros (policías), para dar protección a las 160 personas que permanecen en el área de mayor riesgo, informó la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) del Ministerio del Interior de Chile.
A pesar del aumento de la columna de cenizas no se produjeron sismos ni ruidos. La presencia del material volcánico podría aumentar en toda la zona e incluso llegar a Esquel, para lo que se están adoptando medidas de prevención. Los pobladores que habían sido evacuados por tierra y que regresaron a la zona, pese a las advertencias de las autoridades sobre el peligro de nuevas erupciones, fueron trasladados a las localidades cercanas de El Amarillo y Puerto Cárdenas. La delegada presidencial para Chaitén, Paula Narváez, informó sobre el riesgo de que la actividad volcánica se intensifique, con el peligro de que se produzca la crecida del río que pasa por la región y ocasione accidentes a los pobladores. Autoridades locales y expertos sobrevuelan desde ayer la zona para determinar medidas preventivas de emergencia.
Antecedentes
El Chaitén, ubicado en la frontera entre Chile y Argentina, entró en actividad el 2 de mayo de 2008 después de unos 9.000 años de tranquilidad. Cuatro días más tarde se elevó hasta más de 30 kilómetros de altura una nube volcánica cuyas cenizas llegaron hasta Buenos Aires. La erupción obligó entonces a la evacuación de más de 7.000 personas, muchas de las cuales se mudaron primero a Esquel y luego regresaron a Chile por el paso Cardenal Samoré, en el sur de la provincia de Neuquén.
El gobierno chileno decidió no reconstruir el pueblo en el mismo sitio, pese al pedido de los residentes de la zona. (AFP-NA)
A pesar del aumento de la columna de cenizas no se produjeron sismos ni ruidos. La presencia del material volcánico podría aumentar en toda la zona e incluso llegar a Esquel, para lo que se están adoptando medidas de prevención. Los pobladores que habían sido evacuados por tierra y que regresaron a la zona, pese a las advertencias de las autoridades sobre el peligro de nuevas erupciones, fueron trasladados a las localidades cercanas de El Amarillo y Puerto Cárdenas. La delegada presidencial para Chaitén, Paula Narváez, informó sobre el riesgo de que la actividad volcánica se intensifique, con el peligro de que se produzca la crecida del río que pasa por la región y ocasione accidentes a los pobladores. Autoridades locales y expertos sobrevuelan desde ayer la zona para determinar medidas preventivas de emergencia.
Antecedentes
El Chaitén, ubicado en la frontera entre Chile y Argentina, entró en actividad el 2 de mayo de 2008 después de unos 9.000 años de tranquilidad. Cuatro días más tarde se elevó hasta más de 30 kilómetros de altura una nube volcánica cuyas cenizas llegaron hasta Buenos Aires. La erupción obligó entonces a la evacuación de más de 7.000 personas, muchas de las cuales se mudaron primero a Esquel y luego regresaron a Chile por el paso Cardenal Samoré, en el sur de la provincia de Neuquén.
El gobierno chileno decidió no reconstruir el pueblo en el mismo sitio, pese al pedido de los residentes de la zona. (AFP-NA)







