20 Febrero 2009 Seguir en 
RIO DE JANEIRO.- Dos asaltos a mano armada en albergues de turistas, en apenas 24 horas, empañaron los preparativos para el famoso Carnaval de Río. Portando pistolas, cuchillos y hasta una granada, en la madrugada de ayer siete delincuentes irrumpieron en un albergue en el barrio Lapa, en el centro de la ciudad, y desvalijaron a 34 turistas extranjeros y brasileños. Un día antes, 13 turistas habían sido asaltados en forma similar en pleno Copacabana.
Llamada a la puerta
En el albergue Samba Vila, asaltado el jueves, se encontraban turistas argentinos, estadounidenses, británicos y coreanos, además de brasileños. Los delincuentes los maniataron y encerraron en una habitación a punta de pistola y se llevaron dinero, cámaras fotográficas, equipos electrónicos y hasta pasaportes. El encargado del Samba Vila contó que un hombre llamó a la puerta pidiendo utilizar el baño porque se sentía mal, y que ante su negativa le mostró una granada y amenazó con provocar una masacre con ella. Los albergues, donde llegan principalmente jóvenes de recursos económicos limitados, son elegidos por los asaltantes porque se encuentran en las zonas menos custodiadas de la ciudad.
Según un jefe policial, el hecho que ocurrió en Copacabana podría haber sido perpetrado por jóvenes delincuentes de clase media. Los atracos se produjeron mientras los cariocas y cientos de miles de visitantes se preparan para los frenéticos festejos del Carnaval, que comenzaron hace días pero que oficialmente se inaugurarán hoy. Río espera más de 730.000 turistas durante la fiesta, un 30% de ellos extranjeros, que según se estima dejarán unos U$S 520 millones de renta a la ciudad. El año pasado llegaron alrededor de 705.000 turistas para los festejos, que van desde un costoso concurso de "escolas do samba" en el Sambódromo, televisado a todo el mundo, hasta desfiles y bailes callejeros en los que se mezclan multitudes de todas las clases sociales. (DPA)
Llamada a la puerta
En el albergue Samba Vila, asaltado el jueves, se encontraban turistas argentinos, estadounidenses, británicos y coreanos, además de brasileños. Los delincuentes los maniataron y encerraron en una habitación a punta de pistola y se llevaron dinero, cámaras fotográficas, equipos electrónicos y hasta pasaportes. El encargado del Samba Vila contó que un hombre llamó a la puerta pidiendo utilizar el baño porque se sentía mal, y que ante su negativa le mostró una granada y amenazó con provocar una masacre con ella. Los albergues, donde llegan principalmente jóvenes de recursos económicos limitados, son elegidos por los asaltantes porque se encuentran en las zonas menos custodiadas de la ciudad.
Según un jefe policial, el hecho que ocurrió en Copacabana podría haber sido perpetrado por jóvenes delincuentes de clase media. Los atracos se produjeron mientras los cariocas y cientos de miles de visitantes se preparan para los frenéticos festejos del Carnaval, que comenzaron hace días pero que oficialmente se inaugurarán hoy. Río espera más de 730.000 turistas durante la fiesta, un 30% de ellos extranjeros, que según se estima dejarán unos U$S 520 millones de renta a la ciudad. El año pasado llegaron alrededor de 705.000 turistas para los festejos, que van desde un costoso concurso de "escolas do samba" en el Sambódromo, televisado a todo el mundo, hasta desfiles y bailes callejeros en los que se mezclan multitudes de todas las clases sociales. (DPA)







