Netanyahu le ganó la pulseada a Livni

La ultraderecha apoya al líder del Likud como primer ministro, a condición de que forme una coalición amplia. Lieberman se definió ante Shimon Peres y enumeró los desafíos que afronta el país. El conflicto con Hamas "no es prioridad".

LINEA DURA. Benjamin Netanyahu, ex premier, escucha a un diputado durante una reciente sesión legislativa. REUTERS
LINEA DURA. Benjamin Netanyahu, ex premier, escucha a un diputado durante una reciente sesión legislativa. REUTERS
20 Febrero 2009
JERUSALEN.- El conservador Benjamin Netanyahu superó ayer una etapa decisiva para retomar el poder al lograr el apoyo del líder ultraderechista Avigdor Lieberman, que con su espectacular avance en las recientes elecciones legislativas se había convertido en árbitro de la formación del nuevo gobierno.
Hasta ayer, Netanyahu y Tzipi Livni, la canciller y jefa del gobernante partido Kadima, ganador de los comicios, reclamaban para sí la jefatura de gobierno. Pero Lieberman, que durante dos semanas mantuvo en suspenso sus intenciones, anunció ayer su apoyo a la candidatura del líder del Likud para el puesto. Lo hizo durante un encuentro con el presidente, Shimon Peres, que debe decidir a qué candidato encarga formar gobierno.

Todo dicho
El líder del partido Israel Beitenu, que cuenta con 15 de los 120 diputados de la Knesset, subrayó que recomendaba a Netanyahu, pero únicamente en el marco de un gobierno amplio. "Ante los desafíos económicos y la amenaza iraní, necesitamos un gobierno que incluya los tres grandes partidos: Likud, Kadima e Israel Beitenu. Quienes quieran sumarse podrán hacerlo más adelante", añadió el líder de extrema derecha, quien aclaró que el conflicto con los palestinos no es una prioridad. Netanyahu dijo que espera conversar con Livni al respecto. No obstante, el Kadima parece decidido a pasar a la oposición. "Hoy se ha establecido la base para un gobierno de extrema derecha liderado por Netanyahu. Ese no es nuestro camino, y no hay nada para nosotros en ese gobierno", dijo ayer Livni, después de conocer que 65 parlamentarios apoyaban a su rival.
El Likud, con 27 escaños, uno menos que el Kadima, había quedado en segundo lugar en las elecciones, pero desde un principio contaba con más apoyos para crear gobierno.
En principio, el anuncio de Lieberman obliga a Peres a designar a Netanyahu. El nominado tendrá un plazo de 28 días, prolongable por otros 14, para presentar su gabinete al Parlamento. Además de los 27 votos del Likud, Netanyahu cuenta con el apoyo de dos partidos religiosos ultranacionalistas (que suman 7 escaños); del ultraortodoxo Shass (11) y de la Lista de la Tora (5), así como de Israel Beitenu (15). Los laboristas (13 diputados) se mantendrán en la oposición tras haber registrado el peor resultado en la historia. (AFP-NA)

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