Cartas de lectores

20 Febrero 2009

ANSES
Como apoderado de mi esposa, jubilada, fui a cobrar sus haberes a un banco ubicado en San Martín al 600. En ventanilla presenté mi Cédula de Identidad de la Policía Federal Argentina. Grande fue mi sorpresa cuando me dijeron que, por instrucciones de la Anses, sólo podían pagarme si presentaba el DNI. Me parece un despropósito, porque desconocen la validez de un documento nacional provisto, renovado, actualizado y con una vigencia legal de cinco años, desde el momento de su emisión. No entiendo como pueden desconocer como válido tan importante documento personal para la realización de cualquier trámite. El año pasado se reunió en Tucumán la mayoría de los presidentes de los países que integran el Mercosur y, entre otras propuestas, aprobaron la validez de la Cédula de Identidad de la Policía Federal -que tiene impresa la palabra Mercosur- como el documento suficiente para ingresar o egresar a los países que integran esta comunidad sudamericana. No conforme con este argumento me dirigí a la Anses. La interventora de ese organismo me explicó que no se envió a ninguna institución bancaria de Tucumán sugerencia ni directiva alguna sobre el particular y que la decisión depende de los directivos de cada banco, quienes se manejan con distintos criterios. Asimismo, me sugirió que en caso de una nueva negativa a aceptarme la Cédula Federal pida que me muestren la circular que supuestamente emitió al respecto la Anses.

 

Carlos Mario Gutiérrez
Avenida Independencia 102
S. M. de Tucumán


 

ADICCIONES
Leí la entrevista del 8/2 en la que el doctor Alfredo Ernesto Córdoba enuncia una larga lista de elementos que inciden en la adicción de los jóvenes. Alarma saber el número de estos futuros conductores de la provincia, del país y del mundo entregados a un vicio tan invalidante. La toxicomanía no sólo repercute en lo físico sino también en lo psicológico, social, político, etcétera. A ello hay que sumar un ítem que el médico no citó y que, a mi juicio, no sólo debe tenerse en cuenta sino que también debe ser prioritario en la educación y en la formación de los jóvenes, ya sea en el seno familiar como en cualquier otro ámbito: la faz espiritual y el sentido de la vida. ¿Qué valor le doy a mi persona? ¿Por qué existo? ¿Adónde voy? ¿Cuál es mi misión en este mundo? ¿Y mi destino final? De ese análisis surgirán los caminos para construir su persona y la posibilidad de elegir. Estas preguntas son decisivas para reconocer la propia dignidad y los pasos que se están dando para demostrarla. Los encargados de educar a los jóvenes deben orientarlos y guiarlos. Si ellos no definen su vida como una prioridad y tampoco se miran con respeto a sí mismos, caerán en un vacío interior insoportable, a partir del cual surgen las elecciones equivocadas. Ya es hora de traer a Dios a nuestros programas y a nuestros criterios de vida, por todo lo que estamos sufriendo. Si las personas no tienen presente que han sido creadas a imagen y semejanza de Dios, vivirán en la nada.

Publicidad

 

Teresa Ofir Toral de Grau
Las Heras 355
S. M. de Tucumán


 

CONCEPCION
Hace 15 años que vivo en Buenos Aires, pero durante mis vacaciones vuelvo a Tucumán, a mi querida Concepción. Nací en “La Perla del Sur” y siento vergüenza de que mi ciudad natal, tan importante, carezca de una terminal de ómnibus. No contamos con baños; tampoco podemos resguardarnos de las lluvias ni de los temibles calores, porque no existe una miserable chapa bajo la cual podamos refugiarnos. En varias oportunidades -y no tan sólo a mí sino a muchos otros pasajeros- la lluvia nos empapó y tuvimos que viajar mojados, y con valijas y bolsos también perjudicados por el agua, todo por no tener una terminal como corresponde. Todos los años vengo y es la misma historia. Monteros, Alberdi, La Cocha cuentan con una terminal ¿Cuando comenzarán a construirla en Concepción?

Publicidad

 

María Rosa Tabera
Gastona Norte-Chicligasta (Tucumán)
rosmariel@yahoo.com.ar


 

GUARDERIA
Alrededor de las cinco de la tarde del 17/2 fui a hacer compras a un supermercado de avenida Sarmiento al 700. Dejé el auto en la guardería subterránea de ese local. No estaba el encargado (después me dijeron que lo habían enviado a buscar cambio en monedas) y sólo había un par de muchachos de los que se encargan de la limpieza. Una media hora más tarde, al regresar con los paquetes, hallé que había sido forzada la cerradura del baúl de mi auto y que me habían robado la rueda de auxilio. Acudí al gerente. Tras hacerme esperar un largo rato, me atendió con displicencia y como si lo hiciera por lástima, sin darme ninguna solución. Hice la denuncia policial correspondiente. Pero cabe preguntarse si puede admitirse que en la guardería de negocios de esa importancia alguien rompa la cerradura de un auto y salga con una rueda, sin que nadie se lo impida y nadie se haga responsable de nada.

 

Flavia Allende de Páez de la Torre
allendeflavia@live.com.ar


 

DOLOR E INDIGNACION
Alrededor de las 22 del 21/1 trasladamos a mi padre al hospital “General La Madrid”, de la ciudad de Monteros, debido a una descompensación provocada por una insuficiencia respiratoria, causada por sus problemas bronquiales. Nuestro paso por el hospital fue una odisea. La doctora de guardia nos trató de manera despectiva; al solicitarle que internara a mi padre nos respondió que no lo podía hacer porque se encontraba sola en la guardia. Pero lo pero fue la siguiente frase: “hable con Alperovich para que ponga más médicos en los hospitales”, dijo. Lo único que le interesaba era derivarlo a otro centro asistencial y a cada instante nos consultaba si ya venía la ambulancia para trasladarlo. Cuando le explicamos -ante su consulta- que mi padre tenía cobertura de obra social, nos comentó: “bueno, porque si no tenía, lo íbamos a derivar al hospital de Concepción”. Al final dispuso su traslado a un sanatorio privado de nuestra ciudad. Pero todo ese tiempo que perdimos terminó con la vida de mi padre. Nosotros lo llevamos allí porque era el lugar indicado. En Monteros nos sentimos orgullosos cuando se inauguró la unidad coronaria del hospital; se trataba de un gran avance para la salud de nuestra población. Sé que no me devolverán la vida de mi padre, pero me veo en la obligación de poner en conocimiento de las autoridades de la Provincia y de la ciudadanía en general lo que nos ocurrió en un hospital público de primer nivel, que cuenta con aparatos complejos y modernos para la atención de un cuadro tan complicado como el que sufrió mi padre. Además, creo que responsabilidad, seriedad, idoneidad, capacitación, dedicación y por sobre todo decisión para atender las personas en situaciones de urgencia son condiciones propias de todo profesional, y más aún de un médico.

Walter Daniel Lobo
9 de Julio 315
Monteros (Tucumán)


 

HAGAMOS ALGO
A través de este medio quiero solicitar a las autoridades que correspondan que intervengan con urgencia en un posible caso de abandono de persona. A diario observo en calle San Lorenzo al 1.900 un hombre de edad avanzada que se sienta tirado (sentado) sobre la vereda a la altura del 1.950. Esta situación lleva ya un tiempo prolongado y la persona siempre se encuentra en el lugar cualquiera sea la condición climática (lluvia, frío, calor). No sé dónde dormirá este hombre, pero tenemos instituciones que se encargan de casos como el suyo (hogares de ancianos). ¡Por favor, hagamos algo!.

 

Jorge L. Chavarría
Jujuy 4.050
S.M. de Tucumán

 

 

Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso
contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en
cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio
del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad.
También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA
se reserva el derecho de publicación.

Tamaño texto
Comentarios