19 Febrero 2009 Seguir en 
ROMA, Italia.- La polémica muerte de Eluana Englaro, la mujer que estuvo 17 años en coma y murió la semana pasada cuando se la desconectó de la alimentación artificial, todavía está fresca en la mente de los italianos. Ahora, otro caso de bioética provoca un nuevo revuelo en la opinión pública de ese país y ya sembró voces en contra de parte de la Iglesia.
Una mujer desea tener un hijo con su marido, pese a que Éste se encuentra hace un mes en un coma irreversible provocado por un tumor cerebral. "Quiero un hijo de él, ser padres era nuestro sueño", explicó la solicitante, de 32 años. El caso ha ido más allá del pedido y ya un médico se dijo dispuesto a realizarle una fecundación in vitro, según publicó el diario español "El Mundo".
En un principio, el hospital se negó a realizar el procedimiento sin la autorización de un juez, que llegó cuando el suegro de la mujer se ofreció como tutor y aprobó la iniciativa. Así las cosas, el ginecólogo Severino Antinori, famoso por haber logrado que mujeres de 60 años sean madres, se postuló para hacerse cargo de la operación en forma gratuita.
El martes, el experto ingresó a la clínica y extrajo muestras de semen del paciente. Luego, las colocó en nitrógeno líquido, a - 197°, para conservarlas. Ahora deberá analizarla y escoger los espermatozoides más resistentes.
El punto de vista de la Iglesia no tardó en escucharse. "Un hijo debe ser fruto de un acto de amor, no un experimento de laboratorio", opinó Rino Fisichella, de la Universidad Pontificia Lateranense. "El marido está siendo considerado como una simple reserva de células", objetó Elio Sgreccia, presidente de honor de la Academia pontificia para la vida.
Este es el primer caso del tipo que ocurre en Italia, pero no es pionero en el mundo. En 1998, una mujer británica se hizo conocida por ser inseminada con espermas de su esposo muerto, procedimiento que después repitió para darle un hermano. (Especial)
Una mujer desea tener un hijo con su marido, pese a que Éste se encuentra hace un mes en un coma irreversible provocado por un tumor cerebral. "Quiero un hijo de él, ser padres era nuestro sueño", explicó la solicitante, de 32 años. El caso ha ido más allá del pedido y ya un médico se dijo dispuesto a realizarle una fecundación in vitro, según publicó el diario español "El Mundo".
En un principio, el hospital se negó a realizar el procedimiento sin la autorización de un juez, que llegó cuando el suegro de la mujer se ofreció como tutor y aprobó la iniciativa. Así las cosas, el ginecólogo Severino Antinori, famoso por haber logrado que mujeres de 60 años sean madres, se postuló para hacerse cargo de la operación en forma gratuita.
El martes, el experto ingresó a la clínica y extrajo muestras de semen del paciente. Luego, las colocó en nitrógeno líquido, a - 197°, para conservarlas. Ahora deberá analizarla y escoger los espermatozoides más resistentes.
El punto de vista de la Iglesia no tardó en escucharse. "Un hijo debe ser fruto de un acto de amor, no un experimento de laboratorio", opinó Rino Fisichella, de la Universidad Pontificia Lateranense. "El marido está siendo considerado como una simple reserva de células", objetó Elio Sgreccia, presidente de honor de la Academia pontificia para la vida.
Este es el primer caso del tipo que ocurre en Italia, pero no es pionero en el mundo. En 1998, una mujer británica se hizo conocida por ser inseminada con espermas de su esposo muerto, procedimiento que después repitió para darle un hermano. (Especial)







