JERUSALEN.- Al iniciar las consultas sobre la formación de gobierno en Israel, el presidente Shimon Peres señaló que el problema no es qué gobierno vendrá sino qué política va a aplicar. “Ahora, cuando en el mundo se abre un nuevo capítulo, se presenta también una oportunidad para abrir una nueva etapa en Cercano Oriente”, señaló. Una semana después de las elecciones legislativas, en Israel sigue imperando la incertidumbre sobre la composición del futuro gobierno.
Tanto la líder del Kadima y ministra de Asuntos Exteriores, Tzipi Livni, como el líder de la oposición, Benjamin Netanyahu, del conservador Likud, reclaman para sí el puesto de primer ministro. El Kadima (centrista) obtuvo 28 escaños en el Parlamento de 120 miembros y el derechista Likud sumó 27.
Livni podría intentar formar una coalición con partidos pequeños, similar al gabinete del primer ministro saliente, Ehud Olmert. Sus posibles socios serían el Shas (11), Judaísmo Unificado de la Torá (5) y el partido Laborista (13). Un ex socio de Olmert, el partido ultraderechista Israel Beitenu (15), también podría sumarse para alcanzar un total de 72 escaños, pero esta opción es improbable.
Otra alternativa sería una gran coalición Kadima-Likud liderada por Livni, en un acuerdo similar al de dos gobiernos previos de unidad en Israel en el que los líderes se turnaron la jefatura de gobierno. Pero hasta ahora Livni y Netanyahu mantienen duras posturas. (DPA)
19 Febrero 2009 Seguir en 
NOTICIAS RELACIONADAS








