Esta noche, cuando llegó al Aeropuerto Internacional Benjamín Matienzo, Ernesto Garrido expresó su conmoción por el afecto que los vecinos de San Isidro manifestaron esta tarde durante el sepelio de su hermano Aldo Garrido, el policía asesinado en la localidad bonaerense de San Isidro.
El hombre viajó a Buenos Aires acompañado por una sobrina. Luego de desembarcar del vuelo, el hombre dialogó con LA GACETA. "La gente tenía una tristeza inmensa por lo que pasó. Sólo pido justicia", expresó.
El teniente Garrido, de 61 años, llevaba 31 en la policía bonaerense y era muy querido por los vecinos, que ayer asistieron a una misa en su homenaje. El policía fue ultimado cuando intentó frustrar un robo al local "Kevingston", ubicado cerca de los Tribunales de San Isidro. LA GACETA ©








