18 Febrero 2009 Seguir en 
José Blas Décima estaba sentado en la puerta de su local de venta de cubiertas ubicado en barrio Modelo. Un mensaje de texto llegó a su celular: "cuidate, tené mucho cuidado". El creyó que era una broma de sus amigos. "Siempre tengo cuidado, je (sic)", contestó. No pasaron ni dos minutos y la pesadilla comenzó. Dos hombres armados aparecieron por sorpresa, lo encañonaron y le robaron $ 10.000.
El domingo a las 16, Décima, de 29 años, fue abordado por los delincuentes en la puerta de su negocio, ubicado en calle Uruguay 3.682. Lo obligaron a entrar a la propiedad, donde también está su casa, y le ordenaron que les diera todo el dinero que tenía "En ese momento no entendía. Lo único que pensaba era que no les hicieran nada a mis hijos, que estaban en la casa", explicó Décima. Aún preocupado, agregó: "justo había terminado un negocio: vendí un auto a $ 10.000 y tenía la plata en la caja registradora". Décima no dudó y les dio el dinero a los ladrones. "Antes de irse me dijeron que no me diera vuelta e hicieron un disparo al aire. Después, se escaparon en un taxi", agregó.
Luego del robo, el comerciante se subió a su camioneta, que estaba estacionada en la vereda, y fue tras los asaltantes. A pocas cuadras de allí alcanzó a verlos. "En el taxi iban cuatro personas. Mientras los perseguía, tomaba nota de la patente y del número de licencia del auto", explicó.
Durante la persecución, Décima intentó encerrar con su camioneta a los delincuentes, pero la maniobra no le salió bien y terminó chocando contra un automóvil que estaba estacionado. "Los perdí de vista por la calle Paraguay", contó Décima recordando el mal trago.
El comerciante realizó la denuncia en la sección Robos y Hurtos de la Dirección General de Investigaciones, y les entregó los datos del taxi a los policías. Los investigadores se comunicaron con el propietario del automóvil, que nada tuvo que ver con el robo. Ayer, cerca de las 17, personal al mando del comisario Humberto Ruezga aprehendió a uno de los sospechosos, apodado "el Catamarqueño", quien sería el líder de la banda.
El domingo a las 16, Décima, de 29 años, fue abordado por los delincuentes en la puerta de su negocio, ubicado en calle Uruguay 3.682. Lo obligaron a entrar a la propiedad, donde también está su casa, y le ordenaron que les diera todo el dinero que tenía "En ese momento no entendía. Lo único que pensaba era que no les hicieran nada a mis hijos, que estaban en la casa", explicó Décima. Aún preocupado, agregó: "justo había terminado un negocio: vendí un auto a $ 10.000 y tenía la plata en la caja registradora". Décima no dudó y les dio el dinero a los ladrones. "Antes de irse me dijeron que no me diera vuelta e hicieron un disparo al aire. Después, se escaparon en un taxi", agregó.
Luego del robo, el comerciante se subió a su camioneta, que estaba estacionada en la vereda, y fue tras los asaltantes. A pocas cuadras de allí alcanzó a verlos. "En el taxi iban cuatro personas. Mientras los perseguía, tomaba nota de la patente y del número de licencia del auto", explicó.
Durante la persecución, Décima intentó encerrar con su camioneta a los delincuentes, pero la maniobra no le salió bien y terminó chocando contra un automóvil que estaba estacionado. "Los perdí de vista por la calle Paraguay", contó Décima recordando el mal trago.
El comerciante realizó la denuncia en la sección Robos y Hurtos de la Dirección General de Investigaciones, y les entregó los datos del taxi a los policías. Los investigadores se comunicaron con el propietario del automóvil, que nada tuvo que ver con el robo. Ayer, cerca de las 17, personal al mando del comisario Humberto Ruezga aprehendió a uno de los sospechosos, apodado "el Catamarqueño", quien sería el líder de la banda.







