17 Febrero 2009 Seguir en 
Un joven de 23 años que era perseguido por la Policía de Lules se mató de un disparo en la cabeza, ayer a la madrugada. Según los investigadores, el muchacho había asaltado poco antes un comercio y había intentado robar una moto.
Cerca de las 2, dos hombres entraron a robar a un ciber, ubicado en San Martín al 100 de Lules. Luego de amenazar con armas de fuego al propietario, Rodolfo Almaraz, robaron $ 300 que había en la caja registradora y cuatro celulares de clientes que estaban en el local. Después, se fugaron. El comerciante realizó la denuncia en la comisaría de Lules. Minutos después, en la zona de la estación de servicio de Lules, los delincuentes intentaron perpetrar otro asalto. Su objetivo esta vez fue un motociclista cuya identidad no se dio a conocer. Tras un intenso forcejeo, la víctima logró zafarse y escapar. Condujo a toda velocidad hacia la sede policial y denunció lo que había pasado.
Personal a cargo del comisario Luis Marcelo Suárez y del oficial José Aranda, y bajo la supervisión de los comisarios Juan Rodríguez y Jorge Racedo, salió de inmediato en busca de los delincuentes. Tras algunos minutos, recibieron el llamado de un testigo que dio un dato clave: "los ladrones andan por la entrada de barrio ?Papel?".
Los policías se dirigieron hacia allí, y poco antes de La Reducción encontraron a los sospechosos. Al ver el automóvil de la comisaría de Lules, cada uno de los acusados tomó un camino opuesto.
Dos agentes a pie intentaban darle alcance a uno. Mientras tanto, otros dos policías iban en el auto, detrás del segundo. Finalmente, este se metió entre una arboleda y logró escapar. Ante esa situación, el patrullero fue en refuerzo de los agentes que corrían tras el sospechoso. En determinado momento, los agentes rodearon a Carlos Eduardo Mustafá, conocido como "Chichi Bomba", quien según ellos habría sido uno de los autores del robo. "Entregate, no te va a pasar nada", le decían los agentes. Pero no les hizo caso. Mustafá se afirmó el caño de su revolver calibre 22 en la sien y gatilló. Llegó al hospital Padilla en grave estado. Tras agonizar unas cinco horas, falleció. Mustafá vivía en Famaillá. Según la Policía, estuvo detenido en mayo del año pasado, acusado de haber perpetrado un robo.
Cerca de las 2, dos hombres entraron a robar a un ciber, ubicado en San Martín al 100 de Lules. Luego de amenazar con armas de fuego al propietario, Rodolfo Almaraz, robaron $ 300 que había en la caja registradora y cuatro celulares de clientes que estaban en el local. Después, se fugaron. El comerciante realizó la denuncia en la comisaría de Lules. Minutos después, en la zona de la estación de servicio de Lules, los delincuentes intentaron perpetrar otro asalto. Su objetivo esta vez fue un motociclista cuya identidad no se dio a conocer. Tras un intenso forcejeo, la víctima logró zafarse y escapar. Condujo a toda velocidad hacia la sede policial y denunció lo que había pasado.
Personal a cargo del comisario Luis Marcelo Suárez y del oficial José Aranda, y bajo la supervisión de los comisarios Juan Rodríguez y Jorge Racedo, salió de inmediato en busca de los delincuentes. Tras algunos minutos, recibieron el llamado de un testigo que dio un dato clave: "los ladrones andan por la entrada de barrio ?Papel?".
Los policías se dirigieron hacia allí, y poco antes de La Reducción encontraron a los sospechosos. Al ver el automóvil de la comisaría de Lules, cada uno de los acusados tomó un camino opuesto.
Dos agentes a pie intentaban darle alcance a uno. Mientras tanto, otros dos policías iban en el auto, detrás del segundo. Finalmente, este se metió entre una arboleda y logró escapar. Ante esa situación, el patrullero fue en refuerzo de los agentes que corrían tras el sospechoso. En determinado momento, los agentes rodearon a Carlos Eduardo Mustafá, conocido como "Chichi Bomba", quien según ellos habría sido uno de los autores del robo. "Entregate, no te va a pasar nada", le decían los agentes. Pero no les hizo caso. Mustafá se afirmó el caño de su revolver calibre 22 en la sien y gatilló. Llegó al hospital Padilla en grave estado. Tras agonizar unas cinco horas, falleció. Mustafá vivía en Famaillá. Según la Policía, estuvo detenido en mayo del año pasado, acusado de haber perpetrado un robo.







