Se cansaron de sus robos y les quemaron la casa
Unas 400 personas del barrio Alberdi Sur destrozaron la vivienda de una familia, a cuyos miembros acusan de ser autores de varios delitos. Hubo cinco detenidos. "La delincuencia no se combate con delincuencia", afirmó una testigo. Temen otros incidentes. Testimonios.
"Nos cansamos de los robos y de sus amenazas. Esa familia es el terror del vecindario. Pero ahora no nos van a molestar nunca más", sostuvo con voz firme y tono amenazador María Petrona Altamirano. La mujer fue una de las 400 personas que participó ayer a la madrugada de una serie de incidentes que conmovieron a todos los habitantes del barrio Alberdi Sur. Allí, un grupo de vecinos destruyó e incendió la casa de una familia, cuyos miembros son sindicados como autores de varios delitos.
A las 20 del domingo, según la Policía, los hermanos Manuel Alberto, de 24 años, y Miguel Angel Jerez, de 22, interceptaron a un hombre que circulaba en una bicicleta por calle Tomás Guido al 1.300. De un golpe, uno de los jóvenes derribó al muchacho y se habría apoderado de su rodado. Su hermano, mientras tanto, le habría arrebatado una billetera y un teléfono celular. Luego, los jóvenes huyeron y se escondieron en su casa, ubicada en la intersección de calle Tomás Guido y Gutemberg.
Enfurecidos
El ciclista que sufrió el robo recibió la ayuda de un vecino que lo había visto todo. Ambos caminaron hasta la casa de los Jerez, pero fueron recibidos a pedradas por los dos muchachos, según su versión.
Las demás personas de barrio, al advertir la situación, se concentraron en el frente de la vivienda e iniciaron una pelea. Pocos minutos después, cerca de 400 personas se habían reunido en la esquina de la casa de los sospechosos. Armados con palos y piedras, los habitantes del barrio comenzaron a destruir poco a poco las instalaciones de la precaria construcción. "Estaban enfurecidos. Rompieron las paredes, y tiraron piedras y todo lo que tenían a su alcance. Todo el barrio le tiene mucha bronca a esa familia, porque lo único que hace es robar y hacer daño a los vecinos", sentenció María Laura, quien vive en Alberdi Sur.
Al tomar conocimiento de lo que ocurría, la Policía concurrió de inmediato para intentar sofocar el conflicto. Personal de la seccional 4a, de Infantería, del grupo Cero y de la Unidad Regional Capital se encargó de apartar a los vecinos de la casa de los Jerez. Furiosos, lucharon incluso contra los mismos agentes y continuaron arrojando pedradas contra la vivienda.
Pasada la medianoche, la tensión llegó a su punto máximo. Los vecinos habían rodeado la vivienda y trataban de derribar el doble cordón que había formado la Policía. Buscaban entrar a la casa donde estaban "atrincherados" los dos hermanos junto a su padre, Manuel Félix Jerez, de 49 años, otra joven de 22 y dos adolescentes de 16.
El fiscal Arnoldo Suasnábar llegó y ordenó la detención de toda la familia. Los sospechosos y sus familiares fueron trasladados a la seccional 12a, donde permanecieron toda la noche. Los vecinos aprovecharon la salida de los sospechosos para ingresar a su casa y terminar de destruirla. Encendieron papeles y cartones y quemaron las habitaciones. En minutos, una inmensa llama cubría la precaria construcción. "Fue una locura. No quedó nada. Rompieron e incendiaron todo. Es cierto que esa no era una buena familia, pero no estoy de acuerdo con que se reaccione de esta manera. La delincuencia no se combate con más delincuencia", se quejó Norma Graciela Lazarte, otra vecina.
Por su parte, Lucrecia Gómez afirmó: "no tuvimos otra opción que echarlos del barrio por nuestra cuenta. La Policía los había detenido muchas veces, pero ellos al poco tiempo salían libres. Esa gente es una amenaza para nuestro barrio y para nuestros hijos".

Mudanza
Tres dotaciones de bomberos de la Policía trabajaron en el lugar durante casi una hora para apagar el fuego. La Policía permaneció toda la noche allí para evitar nuevos disturbios.
Mirta Bertulo no sale de su asombro. Tenía pensado mudarse ayer a la casa de los Jerez, pero los incidentes alteraron sus planes. "Habíamos hecho un trato para intercambiar nuestras casas. Yo no puedo seguir en el barrio donde estaba, y ellos se querían ir de aquí. Pero ahora, con todo lo que pasó, voy a tener que trabajar el doble para poder mudarme", expresó la mujer.
Bertulo y su familia trabajaron toda la mañana sacando escombros y restos de muebles que habían quedado en la casa luego de los incidentes. A la mujer poco parecía importarle lo que había sucedido. "Nosotros somos otra familia y no queremos pelear con nadie. Lo que ellos hayan hecho es problema suyo", finalizó con tono sereno Bertulo.
En tanto, los integrantes de la familia Jerez quedaron detenidos en la seccional, luego de declarar ante el fiscal Arnoldo Suasnábar.







