Sean Penn va por otro Oscar en la piel de un político gay

El actor, que ya ganó la dorada estatuilla con la película "Río místico", se pone en la piel de Harvey Milk, uno de los íconos del movimiento homosexual en Estados Unidos. Dirigido por Gus Van Sant el actor consigue desprender el carisma y la energía de un líder que generó mucha polémica.

REUTERS
REUTERS
17 Febrero 2009

LOS ANGELES.- "Si Harvey Milk no hubiese sido asesinado, habría muerto menos gente de sida", sostuvo recientemente Sean Penn. Y es que el activista gay al que da vida en su nueva película, y que podría hacerle ganar su segundo Oscar el domingo, se convirtió en uno de los iconos del movimiento homosexual por su trascendencia en la lucha en pro de los derechos humanos y las libertades individuales. "Milk" recrea los últimos ocho años de este singular político, el primero abiertamente homosexual que logró ocupar un cargo público en Estados Unidos. Dirigido por Gus Van Sant, Penn consigue desprender el carisma y la energía de un líder no exento de contradicciones, en un biografía con pretensiones que van más allá de lo cinematográfico. No en vano, su estreno coincidió con la votación de la Proposición 8, que prohíbe el derecho al matrimonio homosexual en California. Hijo de la actriz Eileen Ryan y del director Leo Penn, Sean Justin Penn debutó como actor en la gran pantalla en 1981 con "Taps", un filme de Harold Becker. Pero el reconocimiento oficial de la crítica se hizo patente cuando en 1993 obtuvo su primera nominación a un Globo de Oro como mejor actor secundario al convertirse en un corrupto abogado en el filme de gángsters "Carlito?s way", a las órdenes de Brian de Palma. Dos años más tarde repitió la nominación, esta vez como mejor actor principal, por su interpretación de un violento asesino en la conmovedora "Mientras estés conmigo", que le valió además su primera candidatura a los Oscar.
Sin embargo, ese año la estatuilla -que sí consiguió su compañera de reparto, Susan Sarandon- se la llevó Nicolas Cage por "Adiós a Las Vegas". En 1999 su nombre volvió a figurar en las apuestas por el Oscar con la comedia de Woody Allen "Sweet and Lowdown", en la que da vida a un genio del jazz obsesionado con el legendario Django Reinhardt, y un año después con el drama "Mi nombre es Sam", tras meterse en la piel de un discapacitado que lucha con todas sus fuerzas por no perder la custodia de su hija. Sin embargo, la ansiada estatuilla no llegaría hasta 2003. Su aclamada interpretación en el drama psicológico de Clint Eastwood "Río místico" lo coronó por fin con el Oscar como mejor actor. Entre otros destacados títulos de su filmografía figuran también "La delgada línea roja", de Terrence Malick y "21 gramos", de Alejandro González Iñárritu. Pero no sólo sus logros cinematográficos han colocado a este actor de 48 años en las portadas de los diarios. Su tormentosa relación con la diva del pop Madonna, con quien estuvo casado entre 1985 y 1989, hizo correr ríos de tinta. También durante el rodaje de "Milk" su relación con Madonna volvió a acaparar titulares cuando, según las malas lenguas tabloides, tras filmar una escena de amor con su compañero de reparto James Franco le escribió este SMS a la cantante: "Acabo de besar a un hombre por primera vez y me he acordado mucho de ti, no sé por qué". (DPA)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios