En unos minutos, un domingo en familia, se transformó en una pesadilla. Un joven de 25 años fue baleado ayer en la puerta de su casa, frente a sus hijos, en Villa Angelina. “Nadie sabe por qué le dispararon; lo único que quiero es que se mejore”, dijo intranquila Silvana, esposa de la víctima. Poco después del ataque, la Policía atrapó a dos sospechosos.
Hace dos semanas, Néstor Ricardo González, de 25 años, llegó desde Tierra del Fuego, donde reside. “Había venido a buscarnos a mí y a nuestros dos hijos para que nos instalemos definitivamente allá, porque había conseguido trabajo”, contó Silvana.
Ayer, poco después del mediodía, González estaba conversando con su familia en la vereda de la casa de su suegra, ubicada en el pasaje 2 de Abril al 700. De pronto, una patota llegó. “Llegaron varios hombres con armas”, dijo Silvana. Su madre, preocupada, agregó que los agresores actuaron sin decirles ni una palabra. “Lo agarraron desde atrás, le apuntaron y le dispararon”, relató Mabel Juárez, suegra de González. “Después, estos tipos se metieron a la casa y empezaron a romper todo”, añadió Silvana.
Los familiares de González aseguran que no saben con certeza qué motivó la brutal agresión, aunque tienen una hipótesis. “Parece que todo fue por una pelea que tuvieron hace mucho. Pero no sé, no estoy segura. Para mí, un vecino se quedó con bronca y les pagó a otros para que se venguen de aquella pelea de hace mucho”, explicó Mabel Juárez. Y añadió: “hay uno que es conocido como ‘Gavilán’, y un tal ‘Quico’, que son muy populares en el barrio por pegarle a la gente. Ellos estaban en mi casa rompiendo todo. Sentía una impotencia tremenda. Como estaban armados, no quise decir ni una palabra”, expresó Juárez.
Viaje postergado
“Teníamos organizado todo para irnos al sur del país en unas semanas. Pero ahora no sé qué pasará”, se lamentó la esposa de González. A las 16, sobre la base de los datos que los familiares de la víctima les aportaron a los investigadores, personal de Robos y Hurtos, al mando del comisario Humberto Ruezga, logró aprehender a dos sospechosos en calle 9 de Julio al 3.700. Según fuentes policiales, se trata de “Gavilán”, de 32 años, y de un menor de edad, cuya identidad no se da a conocer por motivos legales. Ambos quedaron a disposición del fiscal Arnoldo Suasnábar. “Sabemos que la Policía ya atrapó a dos tipos, pero se tiene que hacer justicia. Eran más personas, y todas tienen que pagar por lo que hicieron”, finalizó conmocionada Juárez.








