El drama persiguió a "El bebé de Rosemary" y a "Superman"

El asesinato de Sharon Tate marcó a fuego a la película que dirigió Roman Polansky. ¿Un superhéroe maldito?

ATERRADA. Mia Farrow en una escena de “El bebé de Rosemary”.
ATERRADA. Mia Farrow en una escena de “El bebé de Rosemary”.
15 Febrero 2009

Otra película poseída por supersticiones fue la exitosa "El bebé de Rosemary", filmada en 1973.
Sharon Tate, la esposa del director de la historia, Roman Polanski, fue asesinada por Charles Mason y sus seguidores sólo un año después del estreno de la cinta que, al igual que "La profecía", tenía al demonio como uno de sus protagonistas.
Pero antes de eso, durante el rodaje mismo, su productor, William Castle, fue hospitalizado de emergencia. Castle había recibido amenazas de muerte a causa de la película, pero su internación se debió a problemas renales. Sin embargo, se dice que, en un momento de aparente inconciencia, Castle gritó: "¡Rosemary, por el amor de Dios, suelta el cuchillo!".
Ya convaleciente, el productor descubrió que Krzysztof Komeda, compositor de la música de "El bebé de Rosemary", estaba internado en el mismo hospital. Komeda falleció semanas después de un coágulo en el cerebro.
Curiosamente, muchas escenas de este filme se rodaron en el mismo edificio donde ocho años después, en 1980, fue asesinado John Lennon.
A estas alturas, parecería fácil asociar las cintas de terror al mal agüero. Pero las maldiciones han alcanzado otros géneros, principalmente el de ciencia ficción.
"Superman", por ejemplo, es otro superhéroe del cine tocado por la mala suerte. George Reeves, que fue el primero en encarnar al hombre de acero en "Superman and the Mole Men" (1951), murió en 1959 de un disparo en la cabeza. Aunque la versión oficial es que se suicidó, se ha especulado mucho con la posibilidad de un asesinato. Tenía 45 años.
Años después, Christopher Reeve, el Superman de los años ochenta, quedó parapléjico tras caerse de un caballo en 1995. Sobrevivió durante varios años conectado a un respirador artificial y confinado a una silla de ruedas. Murió en 2004.
Lee Quigley, que interpretó al bebé Superman en la misma película, perdió la vida a los 14 años, en 1991, tras intoxicarse con químicos. Y Richard Pryor, el comediante que participó en "Superman III", en 1987, fue diagnosticado con esclerosis múltiple tres años después. Murió en 2005. En tanto, Margot Kidder, que interpretó a Luisa Lane, pasó varios años internada en un psiquiátrico, a causa de un síndrome paranoico. La actriz se creía víctima de un complot de asesinato por parte de uno de sus ex maridos. Terminó en la calle, viviendo en la indigencia.

 

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios