Algo extraño parece estar pasando en Hollywood. Primero murió Heath Ledger. Después detuvieron a Christian Bale, acusado de golpear a su mamá. Semanas después, se accidentó Morgan Freeman y se rompió varios huesos. Aunque se trate solo de una terrible coincidencia, la sucesión de infortunios relacionados con "El caballero de la noche" ha dado lugar a "la maldición de Batman", la creencia popular de que algo siniestro y sobrenatural se cierne sobre esta cinta.
Ledger murió por una sobredosis de medicamentos, pero los medios de comunicación decían que el actor australiano enloqueció debido a las manías psicóticas de su personaje "El Guasón". La teoría ganó fuerza algunos meses antes, cuando Ledger declaró que temía pensar como un maniático días más tarde de interpretar al villano. Por su memorable actuación y su trágica muerte, Ledger robó el protagonismo del filme y la Warner minimizó la importancia del actor que interpreta a Batman, Christian Bale. Y todavía hay más: hace poco más de un año, un técnico de efectos especiales de la película murió en un accidente cuando conducía un camión. Y meses después, el actor chino Edison Chen, miembro del reparto, protagonizó un escándalo cuando se filtraron en internet fotografías suyas de contenido sexual.
Leyendas en el cine
Pero Batman no está solo. En realidad, las leyendas de películas malditas no son nuevas en el cine. La historia registra ya unas cuantas, y algunas muchísimo más trágicas que las del hombre murciélago. El caso más parecido al de Heath Ledger, fue el del astro James Dean, que en septiembre de 1955 murió en un accidente automovilístico. Poco tiempo después, "Rebelde sin causa" llegó a las salas de cine mundiales, logrando grandes ganancias.
De una forma más macabra, películas como "El exorcista" (William Friedkin, 1973) y "El resplandor" (Stanley Kubrik, 1980) consiguieron promover los temas sobrenaturales que sus propias tramas tenían como iniciativa. La tensión de las escenas y las extrañas muertes de las personas envueltas en la producción, más que una campaña de publicidad se vio como obra del diablo.
En el documental "El miedo a Dios: 25 años de ?El exorcista?", el Friedkin contó que en el set de filmación hubo un incendio a causa de un defecto en el aire acondicionado.
Algunos técnicos del estudio también resultaron heridos en el mantenimiento de unos artefactos y objetos de las escenas; uno de ellos perdió un dedo por manipular una sierra para cortar madera. Incluso, la actriz Ellen Burstyn se lastimó su columna vertebral después de ser lanzada contra un armario durante la filmación de la famosa escena con Linda Blair.
Hay personas que dicen que en los vestidores el equipo de producción de Warner llamó a un verdadero sacerdote exorcista para bendecir el set y librar a todos los integrantes de una posible maldición.
De las nueve personas que supuestamente murieron durante el rodaje de "El exorcista", solo dos estaban vinculadas de forma directa al filme: el actor Jack MacGrowran, víctima de una neumonía, y un guardia de seguridad que fue baleado en un intento de asalto. Los otros siete eran parientes o amigos de alguien que participó en la producción. Claro que los rumores jamás pudieron ser desmentidos.
Amenazas demoníacas
Otra leyenda citada por los amantes del terror tiene que ver con "El resplandor", aquel inolvidable filme que sentó las bases del terror moderno. Se dice que después de rodar la película, la actriz Shelley Duvall enloqueció por la trama en la que un vigilante de un hotel aislado por la nieve en la montaña (interpretado por Jack Nicholson) era lentamente poseído por los espíritus malignos. Incluso, durante el lanzamiento de la película en Londres, Duvall no quizo participar de la gala. Aunque en realidad su ausencia se debió a que ella estaba irritada con el director, quien le gritaba y la llamaba incompetente durante las filmaciones. Kubrick quería que la escena donde su esposo la perseguía por todo el hotel fuera una de las mejores del cine. Conocido perfeccionista, el director inglés logró que los gritos de Shelley quedaran marcados en la historia del cine de terror.
Aviones y rayos
La espeluznante "La profecía", 1976 debió provocar miles de pesadillas; sobre todo entre los que trabajaron en la película. Lo primero fue que un avión donde viajaba el guionista de la película, David Seltzer, fue alcanzado por un rayo. En un vuelo distinto, otro avión en el que iba Gregory Peck también fue impactado por un rayo. Para muchos, demasiada coincidencia, sobre todo porque en la cinta un rayo persiguió hasta la muerte al padre Brennan.
Otro suceso extraño: el hotel donde se alojaba el director en Londres, Richard Donner, fue atacado por el IRA. Además, un guardia de seguridad del zoológico donde se filmó la famosa escena de los mandriles fue atacado por un león horas después del rodaje. Murió al instante. Y lo más aterrador: Peck y otros miembros del reparto iban a tomar un vuelo, pero a último minuto cancelaron su reservación. Horas después, el avión se estrelló y murieron todos a bordo. Lo peor es que la nave cayó sobre dos autos en una carretera, y en uno de los vehículos iban la esposa y el hijo del piloto.







