BUENOS AIRES.- La cantautora canadiense Alanis Morissette (foto) colmó el jueves el Luna Park para exhibir todo el poder de la canción que desarrolló en un concierto breve y certero que hizo las delicias de un público fiel. Unos 90 minutos en que abordó 18 temas le bastaron para pintar un universo que ya plasmó en cinco álbumes y que la trajo por segunda vez a la Argentina. Tras una excesiva demora -el recital pautado para las 21.30 recién comenzó a las 22.10- Morissette salió a escena y dispersó la inquietud de un estadio rendido a sus pies apelando a ese particular modo suyo de exhibir una calma rabiosa, una relajada tensión, un susurro que promete vendavales. Aunque la excusa de esta visita es acompañar la salida de su más reciente álbum “Flavors of Entanglement”, el repertorio escogido para su regreso a un país por el que antes pasó en 1999 se basó en un recorrido por estos 14 años de carrera musical. En el transcurso de la noche donde hasta se permitió un set acústico que subrayó el costado melancólico de su propuesta, la artista le hizo caso a los números de su historia y prestó enorme atención a las canciones claves de su exitoso disco debut “Jagged little pill” (1995). De aquel CD exitoso ofreció varios temas, entre ellos, el hit “You oughta know” que marcó el punto más caliente y festivo de un show donde el rock fue apenas un condimento dentro un torbellino de melodías. (Télam)







