Un atentado en Bogotá dejó al menos treinta muertos

Buscan a los autores entre la mafia del narcotráfico, la guerrilla o los paramilitares. Unas 700 personas se hallaban en el complejo edilicio.

EL OBJETIVO. Detrás de la fachada del club, convertida en ruinas, se ve a algunos automóviles estacionados en el sitio de la explosión.
EL OBJETIVO. Detrás de la fachada del club, convertida en ruinas, se ve a algunos automóviles estacionados en el sitio de la explosión.
09 Febrero 2003
Bogotá.- Por lo menos 30 muertos y unos 200 heridos dejó la explosión de una poderosa bomba en un lujoso club de Bogotá, y se teme que cifra de víctimas, todas civiles, aumente en forma dramática. El atentado se registró en la noche del viernes y, según muchos observadores, recordó la devastadora campaña de ataques de las mafias del narcotráfico en las décadas 1980 y 1990. La policía se abstuvo de responsabilizar directamente a la guerrilla o a los grupos paramilitares por este hecho. La explosión se produjo en una de las playas de estacionamiento del club El Nogal, situado en una zona de embajadas, edificios de departamentos y oficinas al norte de Bogotá. Parte de la estructura del edificio quedó doblada por el estallido y el incendio que lo siguió. Unas 700 personas, entre ellas varios niños, se hallaban en el club, donde funcionaban bares, una piscina, salas de juegos, salones de conferencias, restaurantes y un hotel.

El blanco elegido
Del Club el Nogal son socios influyentes industriales, empresarios y políticos de este país agobiado por un conflicto interno de casi cuatro décadas que dejó 40.000 muertos en los últimos diez años. El ministro del Interior y de Justicia, Fernando Londoño, desaparecido luego de un presunto ataque guerrillero contra el avión en el que viajaba, fue presidente del club antes de asumir el cargo en el gobierno.

Mezcla trágica
El presidente Alvaro Uribe, de 50 años, impulsa una estrategia militar, con la ayuda de EE.UU., para derrotar a la guerrilla izquierdista, a los paramilitares de ultraderecha y a los narcotraficantes. "Esta tragedia es hija de esa mezcla que forman la droga y la violencia, un nuevo padecimiento del pueblo colombiano", declaró ayer. El gobierno busca enfrentar a la guerrilla y a los paramilitares aumentando el número de efectivos militares y policiales.
Adicionalmente, Uribe impulsa una agresiva campaña de fumigación de cultivos ilícitos en zonas selváticas y montañosas, para golpear las infraestructuras económicas del narcotráfico, así como las de la guerrilla y las de los paramilitares, que obtienen millonarios ingresos negociando con estas mafias. Uribe ha extraditado a EE.UU. a varios acusados de narcotráfico por Washington, como Víctor Patiño, líder del cártel de Cali.

Buscan a Londoño
Mientras, continúa por cielo y tierra la búsqueda del avión desaparecido desde el jueves, en el que viajaban el ministro Londoño y otros cuatro ocupantes por una zona del centro del país. Se dijo que un grupo ilegal atacó y derribó al avión bimotor, y que luego disparó contra un helicóptero militar que acudió a su rescate. Este último hecho quedó comprobado, no así el supuesto ataque a la aeronave de Londoño. En la zona de búsqueda, entre los campesinos circulan versiones sobre la supuesta explosión de una nave que sobrevolaba a baja altura el jueves pasado. (Reuter/Télam)

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