Berlín.- La estadounidense “The messenger”, del debutante Oren Moverman, con Woody Harrelson y Ben Foster en la piel de dos soldados encargados de notificar a las familias la muerte de sus seres queridos en Irak, estremeció ayer al público del Festival Internacional de Cine de Berlín.
Foster encarna a Will, un soldado herido en Irak que pasó meses recuperándose en diversos hospitales, al que le es encomendada la tarea de informar a las familias de la muerte de los soldados. Su instructor será Tony (Harrelson), un oficial mayor y experimentado, quien también arrastra sus propias heridas internas. Juntos desempeñan su desagradable labor y viven una experiencia que los acerca y los convierte pronto en apoyo el uno del otro para intentar retornar a una vida normal.
Moverman aseguró que no quiso centrar la película en la guerra en sí, ni transmitir mensaje político alguno. “Pero sí quiero llamar la atención sobre las consecuencias de determinadas decisiones. En Estados Unidos se intenta no hablar de esto y mostrar la menor cantidad de ataúdes posible. Pero tenemos que debatir al respecto”, dijo. Para Harrelson, se trata en primera instancia de cómo tratar a las personas. “Yo estoy a favor de la paz, pero tengo un profundo respeto por esta gente que se juega la vida porque cree que ayuda y que hace algo por su país”, señaló. “Todos recibimos alguna vez un llamado comunicándonos la muerte de alguien querido o tuvimos que hacer ese llamado”, dijo Foster, por su parte, quien se erigió en firme candidato a alzarse con el Oso de Plata al mejor actor.
Esta ópera prima del renombrado guionista de “I’m not there”, de Todd Haynes, entre otras, fue muy bien recibida por la prensa especializada y por el público en general, que valoró el sensible retrato de los protagonistas, muy alejado del lugar común. (DPA)







