El accidente del martes que le costó la vida a la médica María Cecilia Reales reavivó la polémica sobre los controles viales y de alcoholemia en Yerba Buena. Según el director de Tránsito de ese municipio, Antonio Caferro, los operativos que se realizan son efectivos. "Hacemos lo que podemos, pero necesitamos que padres e hijos nos ayuden y tomen conciencia sobre las normas de seguridad al conducir", dijo el funcionario.
En ese sentido, jóvenes consultados por LA GACETA aseguraron que es fácil burlar los controles y hasta que conducen ebrios. "Dos veces pasé por controles de alcoholemia en avenida Aconquija. Como iba borracho, pasé de largo para que no me secuestren la camioneta. Jamás me llegó alguna multa", dijo Juan, de 24 años, quien vive en Yerba Buena.
Según el director de Emergentología, Juan Masaguer, el alcohol tiene incidencia en el 60 % de los accidentes trágicos que se producen en la provincia. "Los controles de alcoholemia tuvieron un efecto muy positivo durante los primeros meses; por ejemplo, había disminuido el número de ingresos hospitalarios por conductores alcoholizados. Pero, con el tiempo, la gente comenzó a evitarlos, porque son muy visibles", expresó Masaguer.
"Los controles se realizan durante todo el día. Intentamos que los momentos del día varíen para poder vigilar las distintas franjas horarias en las que la gente se moviliza", aseguró, por su parte, Caferro. En Yerba Buena, agregó, los operativos de alcoholemia se dividen por turno. Los fines de semana comienzan a la medianoche y se extienden hasta las cinco de la mañana. La dirección de Tránsito de esa localidad trabaja de manera conjunta con Policía Vial, Patrullas Motorizada y Urbana, y el IPLA. En tanto, Roberto Coronel, quien supervisa los operativos en esa ciudad, destacó que se sancionó a 3.000 infractores durante 2.008. "Cuando no pasan el control de alcoholemia, al conductor se le secuestra el carnet durante uno, dos o tres meses. Además, a los que se fugan se les anota la patente y el modelo del auto y se entrega los datos al juez pertinente", destacó Coronel. Además, dijo que la mitad de los 70 inspectores a su cargo están de vacaciones, pero que cuando regresen los procedimientos se harán con normalidad.
"En Yerba Buena hay un montón de calles por las que podes pasar sin que te hagan el control de alcoholemia. Desde que me secuestraron el auto, aprendí por dónde tengo que ir para evitarlos", indicó Mariana, quien ya sufrió las consecuencias de manejar con más alcohol del permitido en la sangre.
"Hace dos semanas fui a una fiesta, y a pocos metros de allí había policías haciendo controles. Pero estaban ?haciendo creer? que vigilaban, porque casi no paraban a ningún auto para hacer el test. Y, a simple vista, había varios chicos borrachos", manifestó, por su parte, Alvaro, de 28 años.
"Hay muchas veces que se hace difícil luchar por la seguridad de la gente. En especial con los jóvenes. Hubo casos en los que intentamos frenar a automóviles que veíamos que atentaban contra la seguridad vial, y estos que pasaban de largo a gran velocidad sin importarles nada", dijo preocupado Caferro. Luego, especificó que la Municipalidad hace campañas de concientización con carteles y otras señales en la vía pública. "Pero los jóvenes, cuando salen de los boliches, los patean, los rompen, los pintan. En vez de sumar, esas personas perjudican a los demás", finalizó.
Cifras siniestras
- 94 personas murieron en accidentes de tránsito en Tucumán durante 2008.
- 3.100 heridos por choques fueron asistidos el año pasado en el hospital Padilla.
- 22 muertes se producen por día en rutas del país, según la ONG Luchemos por la Vida.










