Patinó en la ruta y se incrustó en un acoplado

Dos mujeres oriundas de Tucumán murieron ayer a la tarde durante un terrible accidente en la localidad santiagueña de Abra Grande. El hombre que conducía el auto está internado en grave estado. Iban a pasar las vacaciones en San Bernardo. Conmoción.

TERRIBLE IMPACTO. El Peugeot 407 que era conducido por el comisario Aráoz quedó incrustado debajo del acoplado de un camión, a la vera de la ruta. GENTILEZA “DIARIO PANORAMA”
TERRIBLE IMPACTO. El Peugeot 407 que era conducido por el comisario Aráoz quedó incrustado debajo del acoplado de un camión, a la vera de la ruta. GENTILEZA “DIARIO PANORAMA”
08 Febrero 2009

Una familia tucumana sufrió ayer un trágico accidente de tránsito, cuando el auto en el que circulaban se incrustó contra el acoplado de un camión que estaba estacionado a la vera de la ruta 34, en la localidad de Abra Grande, Santiago del Estero, a 110 kilómetros de nuestra provincia. En el automóvil se trasladaba el ex comisario Víctor Rubén Aráoz, de 60 años, junto a su esposa, Alicia Tefahja, de 56 y a la prima de esta, identificada como Fátima Tefahja, de 54. Como consecuencia del violento choque, las dos mujeres murieron en el acto, mientras que el ex policía, dueño de una conocida empresa de seguridad privada, resultó herido y permanece internado en terapia intensiva en un sanatorio de la capital tucumana.
A las 9.30, Aráoz circulaba por la ruta 34 en su automóvil Peugeot 407. El ex comisario había partido desde Tucumán rumbo a la localidad de San Bernardo, provincia de Buenos Aires, donde iba a pasar las vacaciones junto a su familia.
En el kilómetro 783 Aráoz perdió el control de su auto, ganó la banquina y terminó incrustándose contra el acoplado de un camión que el viernes había volcado en ese mismo sector, y que había quedado alojado al costado del camino. El impacto fue tan violento que el vehículo de Aráoz se destruyó casi por completo, mientras que los tres ocupantes quedaron aprisionados dentro del rodado.

Desesperada ayuda
Carola Aráoz, hija del matrimonio, circulaba junto a su esposo, Pablo Sosa, en su camioneta Ford Eco Sport por detrás del vehículo de las víctimas. Los jóvenes pasaron por el lugar diez minutos después de que se produjo la tragedia, sin advertir que Aráoz había chocado.
"Les llamó la atención el camión, pero no le dieron importancia. Pensaron que era un accidente más. Siguieron conduciendo pero después decidieron dar la vuelta, porque habían perdido de vista al auto donde iban sus familiares. Cuando regresaron vieron que era el auto de sus padres el que estaba metido debajo del camión", explicó a LA GACETA José Ignacio Aráoz, hermano del comisario.
Aráoz y Sosa bajaron desesperados de la camioneta y fueron a tratar de rescatar a las víctimas. "Tuvieron que meterse por el parabrisas, porque las puertas no podían abrirse. Para ese momento Fátima y Alicia ya estaban muertas. Víctor había quedado aprisionado debajo del volante, justo en el hueco donde están los pedales del acelerador y del freno", agregó José Aráoz.
"No querían tocarlos porque pensaban que los tres estaban muertos; pero después escucharon que Víctor respiraba y pudieron sacarlo del auto. Está muy golpeado. La verdad es que se salvó por milagro", dijo Oscar Aráoz, otro hermano del ex policía.

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En un sanatorio céntrico
El personal de la comisaría de Pozo Hondo, al mando del comisario Julio Rosello, trasladó a Aráoz hasta el sanatorio Regional, en la capital santiagueña, donde el ex comisario recibió las primeras curaciones. Por la tarde, el ex policía fue trasladado a nuestra provincia. Aráoz permanece internado en un sanatorio céntrico.
Rosello explicó a LA GACETA que el tramo de la ruta donde se produjo el accidente está en reparación, a causa de los múltiples accidentes que se registraron en las últimas semanas .

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