Uno por uno, los sobres eran abiertos por los secretarios del juez federal Daniel Bejas. Su contenido, posible evidencia de un grave delito federal, era colocado en el escritorio, ante su atenta mirada. “¿Lo reconoce?”, le preguntaron a Margarita Toro. Ella negó con la cabeza y aseguró con tono demasiado convincente: “esa droga no es mía”.
Luego de cinco jornadas de interrupciones, ayer comenzó la fase indagatoria de una de las detenidas durante los seis allanamientos concretados hace 13 días en Villa 9 de Julio. Durante los procedimientos, fueron detenidas ocho personas y se secuestró 1,5 kilo de cocaína, unos $ 60.000, dos camionetas y armas. Si bien Toro aún no prestó testimonio formalmente, fuentes judiciales aseguraron que hoy declarará. Ella deberá explicarle a Bejas por qué había droga en su casa, así como el origen del dinero que fue incautado del interior de su vivienda.
Según allegados a la mujer, sindicada por la Justicia como la líder de la presunta organización, ella negará cualquier vinculación con los estupefacientes hallados durante los procedimientos. La mujer tampoco reconocería como de su propiedad uno de los tres celulares que secuestraron.
La hermana de Margarita Toro, Ana Verónica, y su sobrina Paola, deberán ser sometidas al mismo procedimiento judicial. Está previsto que las mujeres declaren hoy, junto con Manuel Toro, otro de los detenidos por el caso.
“Ordóñez” seguirá preso
En tanto, Hugo “Ordóñez” Tévez continuará en prisión. El presunto dealer de la Costanera fue detenido la semana pasada, acusado de haber agredido al cabo de la Digedrop Adrián Sequeira en el Juzgado Federal.
El abogado defensor de “Ordóñez”, Roberto Flores, sostuvo que realizará una presentación solicitando el cese de prisión de su defendido, al sostener que, a su entender, no existen motivos para que Tévez continúe en prisión.








