Después de 13 días de permanecer detenida Margarita Toro fue imputada oficialmente por el juez federal Daniel Bejas del delito de organización y financiamiento para comercialización de estupefacientes y uso de menores para el mismo fin.
Ayer, la presunta líder de la banda dedicada a comercializar droga en Villa 9 de julio y en otros sectores de la capital fue trasladada al Juzgado Federal, donde escuchó la imputación que pesa en su contra y además observó todos los elementos que fueron secuestrados durante los procedimientos. Toro tendría que haber declarado ayer, pero los funcionarios del juzgado postergaron la indagatoria para hoy. "Fue por una cuestión de tiempo. Había que informarle todos los detalles de los dos años que duró la investigación", explicó el abogado Ricardo Fanlo, defensor de la detenida.
Al salir de la Secretaría de Estupefacientes Toro se descontroló cuando vio al fotógrafo de LA GACETA. "A mí no me saqués ninguna foto. Ya les dije que no tengo nada que ver en todo esto. Dejame de joder", gritó. "Quiso zafarse de los policías que la llevaban para agredir al fotógrafo. Afortunadamente el conflicto no pasó a mayores", precisó un empleado de tribunales.
"Estaba histérica. Se descontrola cuando se encuentra con la prensa. No le gusta que la ?escrachen", expresó un amigo de la detenida. Hoy también declarará ante Bejas el hermano de Margarita, Manuel Toro, otro de los detenidos. Ambos ya habían sido condenados por causas relacionadas con drogas.
El sábado 24 de enero, la Policía concretó seis allanamientos en los barrios Arturo Illia y 11 de Febrero, en Villa 9 de Julio. Allí los investigadores se incautaron de 1,5 kilo de droga, $60.000, celulares y varios vehículos. El delito que imputó Bejas a los ocho detenidos es el más severo previsto en la ley 23.737 de Estupefacientes, que establece una pena de entre 8 y 20 años de prisión. Para mañana está previsto que declaren otros tres integrantes de la presunta banda.







