Policías custodian al menor que chocó a la médica

Un juez ordenó que el adolescente sea detenido y que los médicos lo sometan a pericias para determinar si conducía alcoholizado. La mujer murió cuando su auto fue embestido por el vehículo en el que iban dos jóvenes, en la esquina de Moreno y Aconquija.

A CARGO. El juez de Menores Raúl Ruiz ordenó la detención.
A CARGO. El juez de Menores Raúl Ruiz ordenó la detención.
05 Febrero 2009

En el caso de la trágica muerte de la médica María Cecilia Reales se produjo una derivación impensada. Luego de ponerse al tanto de lo que había sucedido, el juez de Menores Raúl Ruiz ordenó la detención del adolescente de 17 años que conducía el automóvil que el martes a la mañana embistió al de la mujer en Yerba Buena. El juez, según trascendió, le imputará el delito de homicidio culposo.
Ayer a la mañana, el magistrado se entrevistó con la fiscala que entiende en la causa, Adriana Reinoso Cuello, luego de lo cual dispuso que el menor permanezca custodiado por dos policías en el sanatorio donde fue internado tras el accidente, hasta tanto pueda ser indagado en Tribunales.
El martes a las 6.50, el adolescente circulaba junto con otro muchacho de su edad por avenida Aconquija hacia el oeste en un automóvil Ford Fiesta. Al llegar a la intersección con la calle Moreno embistió el Peugeot 206 de Reales, quien cruzaba la avenida hacia el sur. Según varios testigos, el vehículo de los adolescentes circulaba a gran velocidad. El impacto fue tremendo y horrorizó a los vecinos de la zona.
La mujer, de 39 años, había salido de su domicilio del pasaje Brasil s/n rumbo al Hospital de Niños, donde trabajaba como pediatra. Tras el tremendo choque Reales agonizó durante 10 minutos y falleció mientras era asistida por los médicos dentro del vehículo, en el que había quedado atrapada. Según se informó oficialmente, la Policía secuestró del rodado de los adolescentes una botella de fernet, que será remitida, junto con el resto de los elementos recogidos en la escena del accidente, al juez Ruiz, para que este la incorpore como prueba en la causa.

El marco legal
El magistrado ordenó la detención del conductor del vehículo basándose en el artículo 417 del Código Procesal Penal de la provincia, que establece que se podrá ordenar la detención de un menor “cuando hubiere motivos para presumir que no cumplirá con la orden de citación; intentará destruir los rastros del hecho o se pondrá de acuerdo con sus cómplices”. Ayer Ruiz también fue notificado oficialmente de que los dos menores se habían negado, por intermedio de un abogado, a someterse a un dosaje alcohólico cuando, tras el choque, fueron internados en el hospital Centro de Salud. Según trascendió, el juez estaba molesto con los policías que intervinieron en el caso porque, a pesar de que habían sido dos menores los protagonistas la tragedia, nadie le había notificado lo sucedido.
El magistrado ordenó que el conductor sea sometido a nuevas pericias médicas para determinar si estaba ebrio al momento del accidente. El resultado será remitido en principio hoy al despacho de Ruiz, aunque, según fuentes médicas, será muy difícil determinar lo solicitado porque con el paso de las horas se pierde el rastro del alcohol en la sangre.
Ruiz además tiene previsto entrevistarse hoy con los padres del detenido. Ayer, policías de la comisaría de Yerba Buena, al mando del comisario Ramón Orrillo, comunicaron a los familiares las decisiones del juez.
Si bien en un primero momento la familia del menor fue asesorada por un abogado, aún no se sabe quién lo representará en la Justicia cuando sea el momento de declarar. Ayer los familiares mantenían conversaciones con al menos dos letrados. Mientras tanto, el adolescente continúa internado en un sanatorio céntrico. Según confirmaron fuentes médicas, el menor sufrió la fractura de una rótula y el martes a la noche debió ser operado, por lo que permanecerá internado al menos hasta mañana. El otro joven había sido dado de alta el martes al mediodía. La identidad de los muchachos no puede ser revelada por razones legales, teniendo en cuenta que son menores de edad.

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Celeridad
Ariel Luzcubir, esposo de Reales, reclamó a la Justicia que actúe con celeridad. Cuando LA GACETA lo consultó, explicó: “mi familia se destruyó en un segundo por culpa de unos imprudentes. Espero que las cosas no queden tal como están”. Según las primeras pericias, en el lugar del accidente no quedaron huellas de frenadas. El tremendo impacto hizo que los airbags de ambos vehículos se activaran, pero como el choque fue de costado, de nada sirvieron para salvar la vida de la médica.
La fiscala Reinoso Cuello ordenó que ambos vehículos queden secuestrados en la comisaría de Yerba Buena, para que los peritos puedan concretar los análisis accidentológicos y determinar, entre otros puntos, a qué velocidad se desplazaban.

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