Las empresas necesitan ejecutivos muy capacitados

Las modas gerenciales de los 90 ya no tienen cabida en la nueva Argentina post devaluación.

09 Febrero 2003
La necesidad actual de las organizaciones es la adaptación. "Muchos desastres empresarios fueron provocados por la desconfianza depositada en diagnósticos equivocados, pronósticos insostenibles, modas gerenciales pasajeras e ideas fundadas en la ortodoxia que demostraron su debilidad analítica. No se necesitan gerentes universales sino ejecutivos capaces de detectar oportunidades y desempeñarse con éxito y responsabilidad", opina Roberto Martínez Nogueira, catedrático de la UBA.
"Cuando se está en altamar, en medio de la tormenta, es cuando más se necesita de la brújula. Entonces sí que es importante darle un norte a la organización. Lo que se siembre hoy, hará la diferencia cuando las turbulencias se tranquilicen", dice por su parte Alberto Ballvé, director de la Escuela de Dirección de Empresas de la UADE.
Sin dudas, la creatividad será un elemento clave para manejarse en las nuevas organizaciones y será importante que la alta dirección no ingrese al 2003 con la idea de patear la pelota.
El "abc" en los días de tormenta está, según Ballvé, en asegurar la continuidad de la organización, focalizando todas las fuerzas de la empresa en el control de las áreas clave del negocio a fin de evitar salir dañado; en mantener cercados a los competidores, aprovechando las ventajas de los mercados externos ("sin descuidar, claro, a los consumidores locales que, ya es sabido, que en los momentos de crisis cambian rápidamente", dice); y en controlar las políticas de precios de los proveedores y de eventuales sustitutos para reducir costos en forma sostenible.

Un hecho curioso
"Lo importante es estar alertas a la motivación del personal y no olvidar las inversiones en capacitación, comunicación y publicidad que son muy importantes para el desarrollo de la empresa en el largo plazo", dice Ballvé.
Lo curioso es que, pese a la crisis, el 2002 fue un año fructífero para las escuelas de negocios que, en promedio, aumentaron el número de inscriptos en programas para ejecutivos cerca de 40%. "Es curioso, pero muchos ejecutivos pagan de su bolsillo los cursos de capacitación", comentó una fuente vinculada con estas escuelas.
Según Roberto Dvoskin, director del Departamento de Administración de San Andrés, las escuelas de negocios tienen que proveer un espacio de reflexión y no sólo de enseñanza y eso es lo que buscan los ejecutivos. Dvoskin explicó que en el último año se conformaron en la universidad varios grupos de trabajo, integrados por ejecutivos que, en algunos casos, pertenecen a empresas competidoras.
El esquema de trabajo consiste en plantear las inquietudes y conversar acerca de las dificultades. En todos los casos, la participación de la universidad se limita a sugerir alternativas.
Por ejemplo, trabajan equipos de la industria química, del agro y de las comunicaciones. En general, la misma historia, aunque con algunas diferencias en cuanto a metodología de trabajo, se repite en la mayoría de las universidades.
"Nadie quiere escuchar lo que pasa afuera ni los consejos de afuera, hoy hay un interés por entender qué pasa aquí y como se interpreta aquí", dice Dvoskin.

Fronteras adentro
En una palabra, para los empresarios de la "nueva Argentina" hoy la gran idea parece estar fronteras adentro. Y esa gran pasión que en los 90 generaron los gurúes, con sus gesticulaciones escénicas, al mejor estilo de las estrellas del rock, se esfumó para siempre. Todavía -aseguran- hay lugar para creer en que la gran idea puede estar a la vuelta de la esquina. (Especial)

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