El fantasma del violador serial reapareció y causó pánico a una familia y a los vecinos de esta, todos habitantes de Barrio Sur. Ayer por la mañana una mujer denunció que un hombre que circulaba en una motocicleta había intentado raptar a su hija de 10 años, cuando la pequeña se dirigía a realizar compras en un almacén ubicado a la vuelta de su casa.
“Tenía el presentimiento de que algo malo iba a pasar. Mi marido, antes de irse a trabajar, les había dicho a mis hijitos que no hablaran con extraños en la calle, porque el violador serial sigue suelto y no sabemos qué puede hacer”, contó, aún angustiada, M.N, la madre de la nena. Según la mujer, todo comenzó cuando su hija salió a las 11 de su casa a comprar unos alimentos. “Pasaron como 15 minutos, y como no volvía empecé a preocuparme, porque ella nunca tarda tanto tiempo”, dijo la mujer.
M. fue interceptada por el hombre en la esquina de Rondeau y Moreno, metros antes de llegar al almacén. El depravado le dijo que era un “amigo” de su padre y le pidió que subiera a su motocicleta para ir a comprar unas tarjetas telefónicas. Según la pequeña, la calle estaba desierta en ese momento. “Me dio miedo y salí corriendo. Entré al almacén y le conté al dueño todo lo que me había pasado. El hombre salió y le gritó al tipo para que no se fuera, pero él ya se había escapado”, comentó a LA GACETA la víctima. La niña regresó a su casa y llorando le explicó a su madre lo que le había pasado. Dijo que el sospechoso se mostró como una persona amable y que en ningún momento la trató con violencia. “Estaba vestido con un pantalón y una remera blanca y celeste, como si fuera de un club de fútbol. Sólo sé que usa bigotes. No le pude ver bien la cara porque tenía puesto un casco negro, del mismo color de su moto”, agregó.
“Me angustié mucho porque es una historia idéntica a las del violador serial. Fui hasta la Policía y realicé la denuncia para protegernos”, sostuvo la madre.
Según los padres de la niña, el hombre, al ser descubierto por los vecinos, se fugó y desde ese momento no volvió a aparecer por el vecindario. La denuncia se radicó en la seccional 2a, pero es investigada por los policías de la División Homicidios y Delitos Complejos. “Estamos muertos de miedo. Queremos que la Policía nos dé una solución”, expresó H.N., padre de la menor.
Los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza investigan las causas en las que está involucrado el violador serial. Los policías tienen a su cargo seis expedientes, en cuatro de los cuales se constató por medio de pericias y estudios genéticos, que el mismo hombre perpetró los ataques.
En todos los casos, el delincuente actuó de la misma manera: interceptó a sus víctimas durante el día y, mediante engaños u ofreciéndoles golosinas y dinero, logró que subieran a su motocicleta. Luego se paseó durante varios minutos con ellas y finalmente las llevó hasta un lugar alejado de donde las había levantado. Allí abusó de ellas y luego las dejó abandonadas.
El último de los casos respecto del cual se sospecha que participó el violador ocurrió el 20 de noviembre en Lastenia. Allí una nena de 7 años fue secuestrada por un hombre que se movilizaba en bicicleta; luego de invitarla a tomar una gaseosa, la hizo cruzar el río y la atacó sexualmente. Por el hecho la Policía detuvo a dos hombres. Uno de ellos fue luego liberado y el otro sigue en prisión, bajo el régimen de prisión preventiva.
03 Febrero 2009 Seguir en 







