TURISMO
Es una lástima que el paraíso que tenemos en nuestros Valles no pueda ganar el lugar que le corresponde dentro del turismo nacional por la ambición desmedida de los prestadores de servicios y comerciantes de Tafí del Valle y de El Mollar. Son exorbitantes los precios que se cobran en cuanto a hotelería y restaurantes. ¿Cómo puede ser que una habitación doble en una hostería de El Mollar, sin aire acondicionado ni televisión, calefacción, internet, etcétera, por siete días, sea casi $ 140 más cara por persona que un hotel en pleno centro de la ciudad de Salta, que cuenta con estos y otros servicios más? En el centro de Cafayate desayunar cuesta entre $ 4 y $ 5, en Tafí y en El Mollar $ 8 y $ 9; un menú turista, $ 20 allá, y en nuestros Valles, entre $ 30 y $ 35. Son algunos ejemplos. Tenemos que entender que con actitudes así, lo que es pan para hoy, es hambre para mañana. El turista que visitó Tafí del Valle o El Mollar no vuelve más y si vuelve, será sólo de pasada, para admirar el paisaje y nada más. Tratemos al visitante con respeto, sin abusarnos de él, y seremos el mejor destino turístico del país.
Dante Luis Ghiggia
dlghiggia@hotmail.com
SUBSIDIO DE SALUD
Quiero expresar mi disconformidad por las incomodidades que debemos soportar los afiliados al Subsidio de Salud en la sucursal de Aguilares. El local donde se atiende al público no reúne las condiciones adecuadas para su funcionamiento.En los días calurosos se convierte la estada en una verdadera odisea, no solamente por las colas que se deben hacer para acceder a las prestaciones médicas, sino también por la falta de aire acondicionado. El personal atiende eficientemente al público. Hace meses se encuentra depositado en el piso del local un acondicionador de aire, a la espera de que alguien se acuerde de instalarlo. Parece que las autoridades de la casa central se olvidaron de las sucursales del interior.

Marta Lizárraga
martaelisalizarraga1@yahoo.com.ar
BORRAR CON EL CODO
“Borrar con el codo lo que se firma con la mano”. Los gobiernos están tan acostumbrados a ello como a faltar a su palabra. Espero que esa pericia y habilidad cambie de sentido de una vez por todas y beneficie a la población, que se convierte, según la temporada, en electorado. Los argentinos no vivimos en el Primer Mundo como todos los gobiernos de turno nos lo quieren hacer creer. Y más vale que se vayan acostumbrando los gobernantes a hacerse responsables de lo que firman por nosotros que les hemos dado un mandato. No se olviden de que para la democracia ellos son nuestros empleados y nos deben representar como se debe. Aquí no hay riqueza mal distribuida porque no estamos en el Primer Mundo; la mayoría de los argentinos somos trabajadores y desempleados. La mayoría de los ricos no vive en la Argentina, pero se alimentan parasitariamente de ella y una minoría de ellos ocupa los altos cargos en el Gobierno. La Argentina debería usar el dinero para comprar patentes y medios de producción, para capacitación especializada e innovación tecnológica. Entonces estaríamos rumbo a un Primer Mundo con todas las letras.

Humberto Rubén Villa
rv-sistemas@hotmail.com
YUYALES
Transitar por la calle, frente al Aeroclub Concepción, es problemático porque no está delimitada la calzada: no existe el cordón cuneta, ni vereda, ni iluminación. Los altos yuyales que crecen a la vera pueden provocar situaciones altamente peligrosas a los vecinos del barrio Aconquija y/o a quienes transitan por calle San Martín al 3.500. La solución no parece muy difícil o costosa; en menos de dos días se desmalezó, se demarcó y se señalizó la zona con motivo de un evento automovilístico a fines de 2008. ¿A quién será necesario recurrir para que tome cartas en el asunto? ¿A los responsables del Aeroclub Concepción? ¿A la Municipalidad?
Hugo A. Dande
San Martín 4.072
Concepción (Tucumán)
JUBILADOS
La obstinada decisión del Poder Ejecutivo de no cumplir con los fallos de la Corte Suprema de la Provincia y de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, Sala II, que dejan claramente establecida la responsabilidad de la Provincia de abonar a los jubilados transferidos el 82% móvil “por todo concepto que percibe el empleado activo”, ha provocado sistemáticamente la destrucción del sistema inmunológico del jubilado. Se ha incrementando, dada su edad, un sinnúmero de enfermedades graves. A la fecha del traspaso a la Nación, en 1996, eran 36.000 jubilados; hoy orillan los 22.000, que en muchos de los casos, por no tener los medios necesarios para una cobertura médica adecuada, resignaron sus ansias de vivir embargados por un estrés sin límite, a que los condenó este gobierno, según informe de un psicólogo de nuestro medio. Es por eso que no cejaremos nuestro empeño en la protesta hasta que no quede ningún jubilado sin cobrar lo que legalmente le corresponde, más todo el retroactivo, que ha generado el incumplimiento del gobernador.
Roberto Jorge Herrera
Pasaje Juncal 1.461
S. M. de Tucumán
RECLAMOS
El domingo 25 del corriente leí los reclamos exagerados a la Dirección de Comercio de la provincia, denuncias que “no pueden prosperar porque son ridículas, curiosas o sin sentido”. A este comentario de algunas de las 1.800 denuncias aproximadas que llegan mensualmente a esa repartición faltaría agregarles otras mucho más risueñas y llamativas: el control de los precios abusivos de los artículos de primera necesidad que consume la población y que debería realizar la Dirección de Comercio y no lo hace. Es realmente una carcajada mucho más llamativa y estridente, que suena en los oídos del castigado pueblo tucumano.
Pedro Antonio Toscano
Villarroel 500 (Dpto. 47)
S. M. de Tucumán
CRISIS INTERNACIONAL
Dicen los expertos, al menos algunos, que la presente crisis que azota al mundo no es como la del 30. Es al revés. La de entonces fue de superproducción, de una abundancia que nadie consumía. La actual ha sido de superconsumo, de bulimia consumista de los poderosos. La humanidad tiene entre 6.000 y 7.000 millones de personas. Si 1.000 de ellas consumen en un año más que otras 1.000 en toda su vida, pongamos por caso, llega un momento en que los superconsumidores y las empresas que los sirven revientan. Y se produce la parálisis. Podrá ser de golpe, podrá ser progresiva. Entonces, a problemas contrarios, remedios contrarios. Pero lo más profundo está en otro lado. Está en el sistema global basado en el individualismo, el egoísmo, la avaricia, la envidia, como motores del progreso. Y todo lo que está basado en los vicios, a la corta o a la larga, se derrumba. ¿Qué hubiera pasado si los grandes consumidores hubieran sido austeros y solidarios y hubieran evitado su “bulimia” con la entrega generosa de lo mucho sobrante a los pequeños consumidores? Seguramente la crisis se hubiera evitado. Y la humanidad caminaría por sendas de justicia y paz. “Contrariis contraria vincunt”. A los males contrarios se los vence con remedios contrarios. Es hora de ensayar a nivel mundial la globalización de la solidaridad. Pero, ¿es esto posible sin recurrir al Padre Nuestro que está en los Cielos?.
José Bonet Alcón
Vicente López 1.639
Buenos Aires
jbonet@acs.org.ar
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