07 Febrero 2003 Seguir en 
NAPLUSA.- Nueve palestinos y dos soldados israelíes murieron en los últimos dos días, en una ola de violencia que pone en evidencia la imposibilidad de que se llegue a una tregua para frenar el conflicto en la región. Dos palestinos armados mataron ayer a dos soldados israelíes en un ataque contra un control militar en Naplusa, antes de ser abatidos por las tropas. Otros dos palestinos murieron en un incidente anterior con el ejército israelí y otros cinco murieron durante operativos israelíes contra presuntos dirigentes radicales palestinos.
El radical Frente Popular para la Liberación de Palestina y las Brigadas de Mártires de al-Aqsa, una rama del movimiento Al Fatah del presidente palestino, Yasser Arafat, reivindicaron el ataque en Naplusa. Los incidentes se produjeron tras la muerte, el miércoles, de cinco palestinos a manos de las fuerzas israelíes. Entre ellos, una anciana que fue aplastada en la demolición de una casa y dos trabajadores de salud que murieron en un hospital por un tiroteo.
La política de mano dura del primer ministro israelí, Ariel Sharon, contra el levantamiento palestino -que lleva 28 meses en su lucha por la independencia- contribuyó a la resonante victoria del partido derechista Likud en las elecciones generales del mes pasado. Sin embargo, la ola de violencia frustró la esperanza de EE.UU. de mantener en calma a la región mientras se prepara para atacar a Irak. (Reuter)
El radical Frente Popular para la Liberación de Palestina y las Brigadas de Mártires de al-Aqsa, una rama del movimiento Al Fatah del presidente palestino, Yasser Arafat, reivindicaron el ataque en Naplusa. Los incidentes se produjeron tras la muerte, el miércoles, de cinco palestinos a manos de las fuerzas israelíes. Entre ellos, una anciana que fue aplastada en la demolición de una casa y dos trabajadores de salud que murieron en un hospital por un tiroteo.
La política de mano dura del primer ministro israelí, Ariel Sharon, contra el levantamiento palestino -que lleva 28 meses en su lucha por la independencia- contribuyó a la resonante victoria del partido derechista Likud en las elecciones generales del mes pasado. Sin embargo, la ola de violencia frustró la esperanza de EE.UU. de mantener en calma a la región mientras se prepara para atacar a Irak. (Reuter)







