Para uno, libertad. Para el otro, cárcel. El juez Víctor Manuel Pérez dictó prisión preventiva contra Héctor Aranda, el hombre de 34 años que fue detenido por el brutal ataque perpetrado contra B., la niña de 7 años de Lastenia que fue abusada sexualmente en noviembre. El magistrado ordenó al mismo tiempo la libertad de H. G., un joven mendocino de 24 años que había sido detenido por la Policía a los dos días de perpetrado el ataque.
La tarde del 20 de noviembre, B. fue interceptada por un depravado mientras caminaba junto con su hermana de 11 años por una calle de Lastenia. El abusador intercambió unas cuantas palabras con las niñas, les ofreció golosinas y dinero, y le pidió a B. que subiera a su bicicleta. El delincuente raptó a la pequeña y, en un lugar que hasta el momento no fue establecido por la Policía, la violó. Después la abandonó en las márgenes del río Salí.
Dos días después del ataque la Policía detuvo a G. El mendocino había sido denunciado por sus vecinos del barrio Alejandro Heredia por exhibiciones obscenas. De su domicilio la Policía secuestró juguetes y prendas de vestir con manchas aparentemente de sangre, que están siendo examinadas por los peritos por orden del fiscal Guillermo Herrera.
Una semana después la Policía detuvo a Aranda en su domicilio, en el barrio Soldado Tucumano. En Tribunales se confirmó que el hombre había sido condenado por una violación y que, al momento de ser arrestado, gozaba de permisos para salir de prisión.
El fiscal Herrera, después de estudiar la causa y de indagar a los dos detenidos, solicitó prisión preventiva contra los dos. Pérez, no obstante, concedió la medida contra Aranda y ordenó la libertad de G.
Los investigadores, sin embargo, creen que el ataque contra B. fue perpetrado por otro hombre, el mismo delincuente que cometió al menos otros seis abusos durante los primeros meses del año pasado. Pero para eso falta conoce el resultado de una serie de pericias.
Diversos operativos
Mientras la Justicia resolvía la situación procesal de los dos acusados, los investigadores de la división Homicidios y Delitos Complejos, al mando de los comisarios Miguel Gómez y Hugo Cabeza, continuaban con la búsqueda del peligroso delincuente. Los policías confeccionaron un perfil psicológico y sexual del depravado para direccionar la búsqueda. Realizaron operativos en diferentes barrios del sur de la capital pero no hallaron restos del depravado.
A comienzos de mes, el fiscal Herrera envió a Buenos Aires muestras genéticas de Aranda y del mendocino, para que sean sometidas a una pericia de ADN y se cotejen con las que la Justicia obtuvo del violador serial, y con las muestras que recogieron en el caso de B.
Los resultados de la pericia se conocerían en las próximas semanas, según confirmó Herrera.
La fiscala Adriana Giannoni y los fiscales Carlos Albaca y Alejandro Noguera también investigan causas donde está involucrado el violador serial.
En tribunales aguardan los resultados de la pericia de ADN. Lo que se pretende es determinar si el ataque de B. fue perpetrado por el abusador serial, como se sospecha, o si fue cometido por otro delincuente. De confirmarse que un mismo hombre fue el autor de todos los ataques, el Ministro Fiscal, Luis de Mitri, ordenaría la unificación de las causas para que un solo fiscal se haga cargo de la investigación.








