Héctor Hugo Soria y Julio Villagra seguirán en prisión. La jueza de Feria, Mirta Lenis de Vera, decidió dictar contra ellos prisión preventiva por el homicidio del joven Walter Santana, quien fue ultimado de un tiro durante la madrugada del 25 de diciembre en la esquina de calle Costanera y pasaje Próspero García, en la Costanera.
Lenis de Vera hizo lugar al requerimiento que había presentado el fiscal de feria, Carlos Sale, el viernes 9, en el cual imputaba a los dos detenidos el homicidio del muchacho de 23 años. La jueza, luego de analizar el expediente, confirmó el pedido del fiscal y firmó además el sobreseimiento de la esposa de Soria, Olga Acuña, de 54 años, y de la hermana de Villagra, María Fabiana, de 22, quienes habían sido detenidas por la Policía la noche misma del asesinato.
Santana murió de un disparo en el pecho cuando, según dichos de sus familiares, intentaba comprar droga en la casa de Villagra. El muchacho había llegado hasta la vivienda de los acusados acompañado por otros tres jóvenes. En la vereda, según determinaron los investigadores, Santana y Villagra mantuvieron una violenta discusión, presuntamente porque Villagra se negaba a venderle droga, ya que el muchacho no tenía el dinero suficiente. Durante la pelea, Santana recibió un disparo que le perforó el pecho y que terminó con su vida.
La Policía, alertada por los vecinos, llegó al lugar y detuvo a Acuña y a la hermana de Villagra, las dos únicas personas que encontraron dentro la vivienda. Además, se incautaron de 22 “tizas” de cocaína y de dos escopetas “tumberas”.
Al día siguente, Villagra se presentó en Tribunales y se entregó en la fiscalía de Sale. Horas después, Soria llegó a la sede de la seccional 11a acompañado por su abogado, Roberto Flores, y también quedó detenido.
Cuando declararon en Tribunales, Soria y Villagra negaron ser los autores del homicidio; en cambio, aseguraron que Santana había ingresado a su vivienda con la intención de robarles una motocicleta. Según los imputados, Santana murió asesinado por uno de sus propios amigos, quien realizó el disparo durante la gresca, aunque hasta el momento no se obtuvo ninguna prueba de esto.
Pólvora en las manos
En cambio, Sale recibió el resultado de un dermotest, que indicó que Soria tenía restos de pólvora en las manos, por lo cual solicitó prisión preventiva contra los dos sospechosos y ordenó la libertad de las mujeres.
Flores, abogado defensor de Soria y de Villagra, anticipó que se opondrá a la medida dispuesta por la jueza Lenis de Vera y que solicitará la libertad de sus defendidos.
Santana era adicto desde la adolescencia, aunque, según su madre, Graciela Toro, estaba intentando recuperarse de su dependencia del “paco”.









