ATAHUALPA YUPANQUI
En Campo de la Cruz, Partido de Pergamino, Héctor Roberto Chavero había amanecido por primera vez el 31 de enero de 1908. El caballo y la guitarra fueron los compañeros de su tiempo. La tierra, los campesinos, los fogones, los paisajes se anudaron a su alma y latieron entre seis cuerdas. La vida lo había colocado, según él mismo diría después, “en el reino de las zambas más lindas de la tierra”. Aprendió que el hombre canta lo que la tierra le dicta; que el cantor no elabora… solamente traduce. Afirmó su condición de caminante en su recorrido por los Valles Calchaquíes a los que entraba a veces por la quebrada del Portugués, o por Amaicha del Valle. Estas peregrinaciones le van enseñando un camino que se parece a la vida, con sus alturas y hondonadas, sus rectas y sinuosidades, sus sonoridades y silencios. Todos estos viajes los hizo a lomo de mula… 40 días a lomo de mula… con un poquito de ropa algún libro, un charango, una quena, y una guitarra. Ruiz Huidobro y Felipe Chocobar lo acompañaban. En este Tucumán están las fuentes donde abrevó Yupanqui y de donde surgió el cauce inagotable de su lírica. Como integrante de la Fundación que lleva su nombre, me sorprenden la liviandad y el espíritu comercial con que quieren manejar el famoso camino elegido para lucrar con esta noble figura de nuestra cultura. En reiteradas oportunidades tuve el honor de recibir a Roberto Chavero (hijo); lo presenté en diferentes ámbitos culturales y fui el primero en traerlo para que conociera las tierras que tanto había querido su padre; también quiero recordar que calles de la Villa de Raco llevan los nombres de sus temas musicales, iniciativa que corresponde a un grupo de amigos en el que también participé. Recordar a don Atahualpa Yupanqui es trasladarse al corazón de la tierra y escuchar el mensaje que fluye de sus entrañas en un acento pleno de humanidad, de matices que conmueven el alma para cantarle a la tierra.
César Ricardo Trejo
lexcesar@hotmail.com
SEÑALIZACION
De acuerdo con el artículo 22º de la Ley de Tránsito Nº 24.449, la vía pública será señalizada y demarcada conforme el sistema uniforme y sólo serán exigibles al usuario las reglas de circulación, expresadas a través de las señales. En nuestra provincia y especialmente en esta ciudad, la carencia de señalización es evidente. Pero lo más grave es que la existente es inentendible, contradictoria, confusa, no uniforme. En la calle San Martín, acera sur, entre Asunción y Paso de los Andes hay tres carteles que indican “No estacionar en esta acera”. Quien escribió y colocó el cartel no sabe el significado de acera. Hay cordones -señalización horizontal- pintados de rojo, pero la señalización vertical, sólo se refiere a no estacionar y para colmo hay paradas de colectivos (24 de Septiembre al 1.300); hay cordones con franjas amarilla y blanca, en paradas de colectivos (Catamarca 1a y 3a cuadra). ¿Qué indicarán? La mala señalización es causa de accidentes. Mantener el estado de las calles, señalizar, iluminar, arbolar, limpiar, cumplir la ley y después hacerla cumplir, ese es el papel de la Municipalidad. Invertir el orden sólo tiene fin recaudatorio. Si vamos a seguir copiando de la ciudad autónoma, hagámoslo en todos los órdenes: sueldos, calidad de vida, de servicios públicos, accesos, autopistas, subterráneos, precio de la nafta, etcétera. No sólo copiemos obligaciones y ningún derecho.

Héctor Francisco
celula@arnet.com.ar
SEMAFOROS
Tienen que brindar seguridad vial, pero se vuelven un peligro porque nadie los respeta, ni los choferes de ómnibus. Me refiero a los semáforos instalados sobre la ruta 301, tramo Canal Sur-El Manantial, especialmente los colocados en la entrada del Barrio Mercantil. Salir a la ruta o entrar al barrio con luz verde se volvió una trampa mortal, que los turistas que nos visitan no conocen. Al hacer el intento se encuentran con la desagradable sorpresa de que autos, motos y colectivos pasan a toda velocidad. Pido que la autoridad haga algo al respecto.

Juan Enrique Moreno
jemoreno16@hotmail.com
DISCAPACITADOS
Con gran sorpresa leí que la Legislatura aprobó la cesión de subsidios de un millón de pesos, pagaderos en 10 cuotas iguales para San Martín y Atlético Tucumán. Si el gobernador dice que no hay plata para obras públicas que siguen inconclusas, no entiendo esto; así como tampoco entiendo cómo salen dos ministras y una diputada a dar planes sociales en barrio La Costanera. Cuando uno las busca en las oficinas nunca te pueden atender porque viven de reuniones o de viajes, según lo que dicen sus secretarios. Los planes sociales son pan para hoy y hambre para mañana; yo recibo uno, pero quiero un trabajo digno para poder brindarle a mi familia lo mejor, ya que tengo cuatro hijos en edad escolar y quiero compartir con ellos el pan de cada día ganado con un trabajo. Digo esto porque tengo un expediente que anda dando vueltas en Recursos Humanos de la Casa de Gobierno desde 2005. Su número es 4954 425 M05 y está referido la Ley 6.830 art. 10 de Discapacitados, a la cual Tucumán se encuentra adherida. Señala que la administración pública debe tener empleados discapacitados en no menos del 4%. El expediente pasó por distintas reparticiones donde el cupo no estaba cubierto, y cuando llegué al último trámite burocrático de la administración pública, los puestos ya estaban cubiertos por personal que no es discapacitado. Para los discapacitados las leyes no existen. ¿Cuándo el gobernador las hará cumplir?
Angel Ernesto Miranda
Av. Colón 1.930
S. M. de Tucumán
UNA MINIMA ESPERANZA
El Estado de derecho no solamente implica el principio de legalidad. Las leyes además deben ser cumplidas por todos. Hoy no es esa la situación. A la vista de todos se infringen las normas, y las autoridades (pagadas por nosotros) no reaccionan. Por eso: cuando no circulen más automóviles con vidrios polarizados y/o sin chapa patente (tampoco vehículos oficiales); cuando todos los motociclistas (incluso los policías) usen realmente el casco (y no se lo pongan en el codo); cuando se castigue severamente a los que pasan un semáforo en rojo (incluidos los ciclistas); cuando no se observen más menores conduciendo vehículos (tampoco cuatriciclos, y menos en villas veraniegas); cuando todas las obras en construcción posean el correspondiente cartel de obra. Cuando no se escuchen más escapes ruidosos ni se observen densas humaredas saliendo de vehículos e industrias; cuando todas las veredas estén en condiciones de ser caminadas. En síntesis, cuando a simple vista y un día cualquiera no observemos decenas de flagrantes infracciones y delitos, podremos decir que tal vez se produjo el milagro del cambio de mentalidad, el tan ansiado “clic”. La verdad, me queda una mínima esperanza.
Miguel Röhmer-Litzmann
miguelrohmer@yahoo.com.ar
LA LIBERTAD
El presidente de los Estados Unidos ha declarado: “sigo comprometido a proteger el derecho de las personas a elegir entre tener o no un hijo”. También afirma: “Esta decisión no sólo protege la salud y la libertad reproductiva sino que también se identifica con un principio más amplio: que el gobierno no debería inmiscuirse en nuestros asuntos familiares más privados”. Hay un principio que invalida el argumento de Obama: “la libertad de uno termina donde comienza la libertad del otro”. La libertad de ese otro prevalece sobre la de la madre, aunque ella decida que el niño no debe nacer por el motivo que fuere. Esta es la libertad que el Estado debe respetar y hacer respetar, aunque esto influya en la vida privada de las personas.
Fernando del Peral
fernandodelperal@yahoo.com.ar
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