Tucumán se ha caracterizado por ser una provincia principalmente agrícola. El eje histórico de su economía ha sido la caña de azúcar y en menor medida, el tabaco. Sin embargo, en los últimos lustros, la producción citrícola alcanzó un protagonismo inusitado con la exportación del limón. Otras actividades como la minería y la ganadería permanecieron siempre en un segundo plano.
Se observa actualmente una marcada inquietud por desarrollar la ganadería y por convertir a la provincia en un centro regional de procesamiento y comercialización de carne vacuna. Según un ingeniero zootecnista e investigador del INTA Leales, para lograr ese objetivo se debería encarar un plan de inversión para ampliar la superficie sembrada con pasturas, invertir en dotar de adelantos a los frigoríficos que están en funcionamiento y seguir mejorando la genética de los planteles ganaderos. Este proyecto debería además ser parte de un programa regional de crecimiento y desarrollo de la industria del sector en el NOA.
En nuestro último suplemento Rural dedicamos un amplio espacio al tratamiento y análisis de esta propuesta. El experto consultado, que está realizando su tesis doctoral sobre “Economía de la producción de carne vacuna en el NOA”, indicó que en Tucumán tenemos una alta calidad genética de los planteles, tanto en cabañas como en el engorde a corral (feed lot) y una importante cantidad de subproductos agroindustriales, lo que nos convierte en una zona apta para la terminación de los animales. Señaló que Santiago del Estero posee mucho espacio para elevar su producción, pero no tiene estructura de procesamiento y que Salta también puede hacerlo, aunque en menor escala, y no tiene un sistema de procesamiento de la carne vacuna producida. Por su parte, el titular de la Dirección de Ganadería explicó que se está llevando adelante un plan que busca transformar los granos en carne, cambiar el esquema productivo de los pequeños productores, desarrollar al trabajo asociativo, buscar nuevos actores para la actividad y apostar a mejorar la calidad y la trazabilidad de los rodeos ganaderos. Destacó que la Secretaría de Agricultura de la Nación aprobó para Tucumán un plan piloto para desarrollar en San Pedro de Colalao, cuyo objetivo es trabajar con productores asociados que tengan menos de 150 vientres. Se trata de una inversión de $ 450.000 que beneficiará a 120 productores que manejan unos 1.200 animales, lo que permitirá desarrollar dos centros de manejo y comercialización, construir cuatro corrales, instalar una balanza, comprar 20 toros, colocar 20 kilómetros de alambrado y comprar semillas y forrajes.
Un proyecto similar se ha previsto en Atahona. Agregó que Tucumán cubre entre un 40 % y un 45 % del consumo de carne del NOA y tiene una capacidad frigorífica para unas 600.000 cabezas, de la que sólo emplea un 50 %, razón por la cual, Tucumán debería desarrollar el negocio de la carne, no sólo la ganadería, y trabajar con las provincias del NOA para ganar mercados y exportar al norte de Chile y a Bolivia. Para poder hacerlo, debería tener frigoríficos de clase A.
Se estima que en ocho años, las cinco provincias que integran el NOA pueden llegar a producir 300.000 toneladas de carne, volumen que representaría el 97,4 % de lo que consumirían los cinco millones de habitantes que esta región tendría en 2016. Para poder alcanzar estos objetivos es necesario una fuerte inversión de los productores, créditos blandos y principalmente que haya desde el Estado una política clara y sostenida en el tiempo que estimule el desarrollo de la actividad.
31 Enero 2009 Seguir en 







