Fabián Salvatore respira un poco más aliviado. Los seis exitosos operativos llevados a cabo el sábado en Villa 9 de Julio le reconfortaron el ánimo, que había quedado golpeado desde que estalló la polémica por el consumo de “paco” en Tucumán. El comisario, jefe de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop), anunció cómo la división que dirige combatirá este año el flagelo de la droga. También se refirió a las diferencias que existen entre los policías y los vecinos que denuncian la venta de estupefacientes en distintos barrios de la capital.
- ¿Cómo se combatirá este año a la droga?
- Tal como lo venimos haciendo. El jefe de Policía, Hugo Sánchez, ha decidido dotar la división con más equipamiento. En los próximos días recibiremos un minibús para traslado de personal, un automóvil y cuatro motocicletas. También está previsto el incremento paulatino del personal y de medios tecnológicos. Además, seguiremos con los controles en los puestos fronterizos, en los barrios del Gran San Miguel y en el interior de la provincia.

- ¿Cuál es la importancia del operativo realizado en Villa 9 de Julio?
- Fue una investigación que realizamos durante seis meses en el máximo de los secretos. Aclaro que no fue una investigación de los vecinos. Ellos siempre reclaman nuestra presencia en los barrios, pero en este caso fue la investigación de la Digedrop que derivó en un exitoso allanamiento. Por eso, ahora se llevan a cabo más de 11 investigaciones similares a la que realizamos en Villa 9 de Julio. Se está trabajando. Lo que sucede es que no siempre podemos contar todo lo que se investiga, porque entorpecemos la pesquisa y terminamos echando por la borda una investigación de meses.
- ¿Esas investigaciones apuntan a organizaciones que movilizan mucha droga en Tucumán?
- No puedo dar detalles porque entorpecería la investigación. Eso sí: son causas importantes. Lo de Villa 9 de Julio no es un hecho aislado. En 2008 se secuestró mucha droga en los barrios y en los puestos fronterizos gracias al trabajo que realizamos.

- ¿Hay otras zonas rojas en la capital, aparte de Villa 9 de Julio?
- En todos los barrios hay gente buena y mala, pero no debemos estigmatizar algunos sectores. Nosotros nos centramos en la persona que está vendiendo el estupefaciente, no en los lugares. No me gusta hablar de zonas “rojas”, porque en muchos barrios se vende droga. Por lo general, claro, circula en sectores de condición baja.
- ¿Cambió algo desde la muerte de Walter Santana (el joven asesinado el 25 de diciembre en la Costanera)?
- Para nosotros no. Fue un hecho lamentable, pero no cambió nada. La droga siempre fue protagonista en la sociedad, por eso seguimos trabajando de la misma manera y con la misma intensidad para desterrarla. Es una tarea difícil, pero existe la voluntad de hacerlo.
- ¿Hay “paco” en la provincia?
- Yo no tengo ningún registro, pero no quiero hablar del “paco”.
- ¿Qué le dice al vecino que reclama en plaza Independencia ?
- Que siga denunciando. A veces no podemos ir casa por casa para explicar lo que estamos haciendo. El vecino debe tener un poco más de paciencia, porque las investigaciones son largas, pero muchas resultan exitosas.








