"Julito me dijo que quería cambiar su vida"
Un adolescente de 16 años se suicidó en Aguilares, y sus familiares afirman que el hecho se produjo a causa del consumo de estupefacientes. "Esto es como la Costanera, pero al lado del río Los Medina", expresó una tía del joven. Denuncian que la Policía quiso ocultar el caso.
El suicidio de un adolescente de 16 años -que según sus familiares tenía serios problemas de adicción a las drogas- causó conmoción en la ciudad de Aguilares. Los parientes del chico fallecido afirman que la Policía intenta ocultar lo que ocurrió, debido a que el deceso es un reflejo de la grave problemática que sufren los adolescentes de la zona. "Esto es como la Costanera, pero al lado del río Los Medina", dijo consternada Claudia, tía de la víctima.
Poco después de las 9, Julio Enrique Alfaro fue hallado sin vida por una de sus hermanas en el dormitorio de su casa, ubicada en el barrio Evita. Según Claudia, los investigadores no realizaron un estudio profundo de las circunstancias en que se produjo la muerte de su sobrino. "Me parece raro que hayan decidido eso, porque no está claro qué pasó con Julio. Para mí es una muerte dudosa, y por eso pedimos la autopsia, pero nos dijeron que no hacía falta. Es como si quisieran ocultar qué le pasó a mi sobrino", expresó la tía del joven.
La mujer agregó que estaba buscando asistencia de especialistas para Julio, debido a que el adolescente era adicto a la marihuana y al "paco". "Ayer había hablado con la profesora (Beatriz) Gordillo para que lo ayude. Ultimamente lo encontré muy raro; además, estaba demasiado flaquito y se notaba se sentía muy presionado por la situación", expresó Claudia.
Julio iba a entrevistarse ayer con Gordillo, que es directora de Defensa Civil de Aguilares y encabeza un programa de prevención de adicciones en esa localidad. "Quería evitar que pase lo que pasó, porque ya perdí un sobrino por culpa de la droga", relató Claudia.
Julio vivía en un barrio muy humilde. Las calles son de tierra, y las casillas precarias no cuentan con algunos servicios básicos. Varios postes de luz y paredes exhiben pintadas de hojas de marihuana y frases alusivas al consumo de estupefacientes. Entre los pasillos o en la plazoleta principal, Claudia asegura que es muy común ver grupos de adolescentes ingiriendo o fumando drogas. "Estamos cerca del río. Por lo que leí y escuché, me imagino que esto es igual a la Costanera. Los chicos acá también fuman ?paco? en pipas y porros en plena calle", indicó Claudia. Según fuentes judiciales, el legislador Pedro Balceda señaló esa zona en el informe que le entregó al juez federal Daniel Bejas, donde indica puntos de distribución de drogas en el interior de la provincia.
El suicidio de un adolescente de 16 años -que según sus familiares tenía serios problemas de adicción a las drogas- causó conmoción en la ciudad de Aguilares. Los parientes del chico fallecido afirman que la Policía intenta ocultar lo que ocurrió, debido a que el deceso es un reflejo de la grave problemática que sufren los adolescentes de la zona. "Esto es como la Costanera, pero al lado del río Los Medina", dijo consternada Claudia, tía de la víctima.
Poco después de las 9, Julio Enrique Alfaro fue hallado sin vida por una de sus hermanas en el dormitorio de su casa, ubicada en el barrio Evita. Según Claudia, los investigadores no realizaron un estudio profundo de las circunstancias en que se produjo la muerte de su sobrino. "Me parece raro que hayan decidido eso, porque no está claro qué pasó con Julio. Para mí es una muerte dudosa, y por eso pedimos la autopsia, pero nos dijeron que no hacía falta. Es como si quisieran ocultar qué le pasó a mi sobrino", expresó la tía del joven.
La mujer agregó que estaba buscando asistencia de especialistas para Julio, debido a que el adolescente era adicto a la marihuana y al "paco". "Ayer había hablado con la profesora (Beatriz) Gordillo para que lo ayude. Ultimamente lo encontré muy raro; además, estaba demasiado flaquito y se notaba se sentía muy presionado por la situación", expresó Claudia.
Julio iba a entrevistarse ayer con Gordillo, que es directora de Defensa Civil de Aguilares y encabeza un programa de prevención de adicciones en esa localidad. "Quería evitar que pase lo que pasó, porque ya perdí un sobrino por culpa de la droga", relató Claudia.
Julio vivía en un barrio muy humilde. Las calles son de tierra, y las casillas precarias no cuentan con algunos servicios básicos. Varios postes de luz y paredes exhiben pintadas de hojas de marihuana y frases alusivas al consumo de estupefacientes. Entre los pasillos o en la plazoleta principal, Claudia asegura que es muy común ver grupos de adolescentes ingiriendo o fumando drogas. "Estamos cerca del río. Por lo que leí y escuché, me imagino que esto es igual a la Costanera. Los chicos acá también fuman ?paco? en pipas y porros en plena calle", indicó Claudia. Según fuentes judiciales, el legislador Pedro Balceda señaló esa zona en el informe que le entregó al juez federal Daniel Bejas, donde indica puntos de distribución de drogas en el interior de la provincia.
Mensaje al sistema
"La ciudad quedó conmocionada por lo que pasó. Los familiares de Julio están diciendo que la droga influyó muchísimo en la triste decisión que tomó el chico. Por eso, llama poderosamente la atención que la Policía no haya querido transparentar la situación, haciendo parecer esta muerte como un simple suicidio. Pero esto es algo que tiene que hacer tomar conciencia a las madres de chicos que están en situaciones críticas", indicó el concejal José Sosa (Partido de los Trabajadores).
El caso de Julio tiene un antecedente: el suicidio de un chico drogadicto de 13 años, registrado en 2007. Según estadísticas oficiales, un joven de entre 10 y 20 años muere en Tucumán cada tres días. En la mayoría de los casos, son víctimas de accidentes, crímenes y suicidios, según los registros oficiales que lleva el Ministerio de Salud. Lo que más les preocupa a las autoridades es que la tasa de suicidios aumenta cada año. En la provincia, las adicciones se extienden evidenciando un aumento generalizado del uso de drogas lícitas (alcohol y tabaco) e ilícitas entre los sectores más jóvenes de la población. El consumo determina que se incrementen las causas externas de mortalidad adolescente, abarcando accidentes de tránsito, homicidios y suicidios, según detalla el último informe del Programa Integral de Salud Provincial de Adolescentes. Los expertos sostienen que a mayoría de los decesos se podrían evitar, ya que más del 45 % de las muertes de los adolescentes se producen por causas externas: por lesiones en choques, autoinflingidas o producidas en peleas.
En ese sentido, Balceda expresó: "este es un mensaje que la juventud le está dando al sistema, porque la ha marginado durante años. Lo peor que se puede hacer es ignorarlos". Y añadió: "cuando la Policía va a detener a los ?transas?, los vecinos les dicen a los agentes que los han olvidado durante años y que recién ahora quieren hacer algo. De eso se desprende que ha habido connivencia entre los cuadros inferiores de la Policía con el narcotráfico".
Hace 13 días, LA GACETA publicó un informe sobre los altos niveles de consumo de droga en Aguilares. Según especialistas, los chicos que asisten al programa de rehabilitación encabezado por Gordillo tienen entre 11 y 17 años. "Mi hermana (por la madre del joven) y yo intentamos ayudar a Julio. Lo último que me dijo fue que quería cambiar su vida, que quería irse de viaje. Había puesto todo su esfuerzo", concluyó, llorando, Claudia.
"La ciudad quedó conmocionada por lo que pasó. Los familiares de Julio están diciendo que la droga influyó muchísimo en la triste decisión que tomó el chico. Por eso, llama poderosamente la atención que la Policía no haya querido transparentar la situación, haciendo parecer esta muerte como un simple suicidio. Pero esto es algo que tiene que hacer tomar conciencia a las madres de chicos que están en situaciones críticas", indicó el concejal José Sosa (Partido de los Trabajadores).
El caso de Julio tiene un antecedente: el suicidio de un chico drogadicto de 13 años, registrado en 2007. Según estadísticas oficiales, un joven de entre 10 y 20 años muere en Tucumán cada tres días. En la mayoría de los casos, son víctimas de accidentes, crímenes y suicidios, según los registros oficiales que lleva el Ministerio de Salud. Lo que más les preocupa a las autoridades es que la tasa de suicidios aumenta cada año. En la provincia, las adicciones se extienden evidenciando un aumento generalizado del uso de drogas lícitas (alcohol y tabaco) e ilícitas entre los sectores más jóvenes de la población. El consumo determina que se incrementen las causas externas de mortalidad adolescente, abarcando accidentes de tránsito, homicidios y suicidios, según detalla el último informe del Programa Integral de Salud Provincial de Adolescentes. Los expertos sostienen que a mayoría de los decesos se podrían evitar, ya que más del 45 % de las muertes de los adolescentes se producen por causas externas: por lesiones en choques, autoinflingidas o producidas en peleas.
En ese sentido, Balceda expresó: "este es un mensaje que la juventud le está dando al sistema, porque la ha marginado durante años. Lo peor que se puede hacer es ignorarlos". Y añadió: "cuando la Policía va a detener a los ?transas?, los vecinos les dicen a los agentes que los han olvidado durante años y que recién ahora quieren hacer algo. De eso se desprende que ha habido connivencia entre los cuadros inferiores de la Policía con el narcotráfico".
Hace 13 días, LA GACETA publicó un informe sobre los altos niveles de consumo de droga en Aguilares. Según especialistas, los chicos que asisten al programa de rehabilitación encabezado por Gordillo tienen entre 11 y 17 años. "Mi hermana (por la madre del joven) y yo intentamos ayudar a Julio. Lo último que me dijo fue que quería cambiar su vida, que quería irse de viaje. Había puesto todo su esfuerzo", concluyó, llorando, Claudia.










