24 Enero 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El empresario Leonardo Bergara apareció hoy con vida y en buen estado de salud, luego de 33 días de cautiverio y 30 horas después de que su familia pagó un rescate de uno 200.000 dólares y joyas.
Bergara estaba encadenado en una construcción precaria ubicada dentro de una quinta de fachada rosada a la altura del kilómetro 42 de la ruta 2, que estaba terminando de ser construida, en la localidad de El pato, partido de Berazategui.
En un dato que sumó curiosidad al caso, se supo que la vivienda es propiedad del jefe de Calle de la Policía del Pato, quien fue detenido horas más tarde tras presentarse ante la Justicia.
En sus primeras palabras tras ser encontrado, alrededor de las 8, la víctima aseguró que éste había sido el "peor día" de su cautiverio, porque pensó que lo iban a dejar en libertad pero lo "volvieron a atar".
El propio Bergara, de 37 años, dijo ante los policías que el viernes a la noche fue llevado hasta ese lugar y encadenado dentro de la vivienda, luego de que los secuestradores rompieron el candado de ingreso.
Según trascendió, la liberación se produjo a raíz de un llamado anónimo al 911, lo que generó un inusual despligue policial en la zona. Los investigadores creen que un vecino que caminaba por ese barrio escuchó los gritos de auxilio y ser comunicó al 911.
Rápidamente se generó un amplio operativo policial que terminó con la liberación del empresario.
Luego del procedimiento, Bergara se reencontró con su hermano Gustavo, el encargado de llevar adelante las negociaciones con los secuestradores y entregar el bolso con el rescate en la madrugada del viernes.
Durante la mañana fueron dirigiéndose a la casa distintos funcionarios, como el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli. El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, no se hizo presente pero fue una de las primeras personas que logró hablar con Bergara y le prometió hacer justicia.
"Queremos que los responsables del hecho estén donde tienen que estar. Los quiero a todos presos", aseguró el mandatario provincial.
Luego de ser revisado por los médicos policiales, Bergara fue trasladado ante la Fiscalía Federal de Quilmes, donde declaró durante cinco horas ante la instructora del caso Silvia Cavallo.
Una vez que finalizó con la declaración, el empresario, luciendo una barba prominente, pelo largo, jeans y una remera roja, salió del lugar por una puerta lateral a través de la pequeña puerta de una cortina metálica y se alejó a bordo de un Renault Megane de color gris, custodiado por dos policías de civil. (NA)
Bergara estaba encadenado en una construcción precaria ubicada dentro de una quinta de fachada rosada a la altura del kilómetro 42 de la ruta 2, que estaba terminando de ser construida, en la localidad de El pato, partido de Berazategui.
En un dato que sumó curiosidad al caso, se supo que la vivienda es propiedad del jefe de Calle de la Policía del Pato, quien fue detenido horas más tarde tras presentarse ante la Justicia.
En sus primeras palabras tras ser encontrado, alrededor de las 8, la víctima aseguró que éste había sido el "peor día" de su cautiverio, porque pensó que lo iban a dejar en libertad pero lo "volvieron a atar".
El propio Bergara, de 37 años, dijo ante los policías que el viernes a la noche fue llevado hasta ese lugar y encadenado dentro de la vivienda, luego de que los secuestradores rompieron el candado de ingreso.
Según trascendió, la liberación se produjo a raíz de un llamado anónimo al 911, lo que generó un inusual despligue policial en la zona. Los investigadores creen que un vecino que caminaba por ese barrio escuchó los gritos de auxilio y ser comunicó al 911.
Rápidamente se generó un amplio operativo policial que terminó con la liberación del empresario.
Luego del procedimiento, Bergara se reencontró con su hermano Gustavo, el encargado de llevar adelante las negociaciones con los secuestradores y entregar el bolso con el rescate en la madrugada del viernes.
Durante la mañana fueron dirigiéndose a la casa distintos funcionarios, como el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli. El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, no se hizo presente pero fue una de las primeras personas que logró hablar con Bergara y le prometió hacer justicia.
"Queremos que los responsables del hecho estén donde tienen que estar. Los quiero a todos presos", aseguró el mandatario provincial.
Luego de ser revisado por los médicos policiales, Bergara fue trasladado ante la Fiscalía Federal de Quilmes, donde declaró durante cinco horas ante la instructora del caso Silvia Cavallo.
Una vez que finalizó con la declaración, el empresario, luciendo una barba prominente, pelo largo, jeans y una remera roja, salió del lugar por una puerta lateral a través de la pequeña puerta de una cortina metálica y se alejó a bordo de un Renault Megane de color gris, custodiado por dos policías de civil. (NA)







