Con el Columbia se perdieron casi todos los resultados de las pruebas científicas

Expertos de la NASA defienden el uso de las placas de aislamiento térmico en la parte exterior de los transbordadores.

EN OBSERVACION. La coraza de un transbordador Discovery es objeto de revisación, ante la posibilidad de una futura misión.
EN OBSERVACION. La coraza de un transbordador Discovery es objeto de revisación, ante la posibilidad de una futura misión.
06 Febrero 2003
Washington.- El accidente del transbordador Columbia, ocurrido el sábado y en el que murieron los siete astronautas que iban a bordo, fue también una catástrofe para la ciencia, aseguró Howard Ross, uno de los principales científicos de la NASA. Se perdieron casi todos los resultados de los proyectos de investigación médica y biológica que se realizaron durante los 16 días que duró la misión; la primera exclusivamente científica en tres años. De otros se podría rescatar alrededor del 50%, dijo. Todos los ensayos cuyos resultados dependían de las pruebas que transportaba el Columbia y que no fueron transmitidos antes a la Tierra, se esfumaron.

Nueva hipótesis
La NASA defendió el uso de las frágiles placas de aislamiento térmico en la parte externa de los transbordadores espaciales, pese a que se sospecha que un daño en este revestimiento habría causado el accidente del Columbia. La NASA fue advertida hace más de dos décadas respecto de que la espuma endurecida del exterior de los tanques de combustibles externos del transbordador podía desprenderse durante los despegues, dañar las naves y poner en peligro su reingreso a la atmósfera terrestre. Es, precisamente, lo que sucedió el 16 de enero, durante el despegue del Columbia. Sin embargo, expertos de las agencia no descartan que el transbordador haya sido alcanzado por "basura espacial" o por un pequeño meteoro durante la misión. Hay al menos 110.000 fragmentos de "basura espacial" de más de un centímetro orbitando la Tierra. Algunos son mucho más grandes, pero la mayoría de ellos, unos 8.000, son seguidos por la NASA. El ala izquierda del Columbia fue alcanzada por un trozo de espuma aislante de 1,2 kilo de peso.

Razón de peso
La NASA confía en que los tres transbordadores que le quedan volarán mucho antes de lo que tomó volver a hacerlo luego del accidente del Challenger en 1986. Pasaron 32 meses, entonces, para que el transbordador Discovery volviera a la actividad. A diferencia de 1986, la NASA y sus socios ahora tienen una razón de peso para reactivar el programa: la Estación Espacial Internacional (EEI), de 200 toneladas en órbita. La EEI no puede seguir funcionando sin ser atendida. Los vientos más suaves, a 400 kilómetros de distancia en el espacio, pueden empujarla hacia la Tierra. Por eso necesita de cohetes para mantenerse en órbita. (Reuter/Télam/DPA)

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