DENDERMONDE, Bélgica.- Un hombre con la cara pintada de blanco y los ojos de negro mató a puñaladas a dos niños y a una mujer en un centro de atención infantil en el oeste de Bélgica y huyó en bicicleta.
Otros 11 niños y dos empleadas resultaron heridos. El atacante fue detenido poco después en una tienda.
El agresor llegó a la guardería del pueblo de Dendermonde, unos 30 kilómetros al oeste de Bruselas, a las 10, diciendo que quería hacer una pregunta, pero luego entró corriendo en dos aulas, en las que apuñaló a sus víctimas.
En la guardería había 18 niños de hasta tres años y seis adultos.
El hombre huyó en bicicleta pero fue arrestado unos 90 minutos después.
El magistrado Christian Du Four dijo en una rueda de prensa que se trataba de un belga de 20 años domiciliado en la región y se preocupó por confirmar que no era paciente de un psiquiátrico. "No ha dicho nada sobre lo que pasó. En cualquier caso, no estaba bajo la influencia de drogas o de cualquier otra sustancia tóxica en el momento del ataque", explicó.
“Fue directo a los bebés y los acuchilló”, explicó, aún conmocionado, el adjunto del alcalde, Theo Janssens, uno de los primeros en llegar a la guardería.
"Había sangre por todas partes, era increíble, una verdadera carnicería", declaró Jansenss.
"El hombre fue al lugar donde estaban los niños y los acuchilló. Los más pequeños estaban en sus cunas, sin duda durmiendo", añadió Jansenss llorando. De nada sirvió que las seis empleadas de la guardería trataran de interponerse en su camino. "El agresor se comportó como un loco" y le asestó una cuchillada mortal a una de las empleadas", cuenta el adjunto del alcalde.
En el barrio donde se produjo el drama, azotado ayer por una lluvia incesante y ráfagas de viento, los habitantes estaban aterrados.
Pánico
"Ya no estamos seguros. Hay que mejorar la seguridad. Nos da miedo de que vengan otros a hacer lo mismo", explica Johana Vanverre, una madre que quiso inscribir a su niño en esta guardería inaugurada hace pocos años, pero debió desistir porque no había más plazas.
"No entiendo cómo lo dejaron entrar tan fácilmente, si tenía el rostro maquillado y parecía tan raro", dijo.
El príncipe Felipe, heredero del trono, y su esposa, la princesa Matilde, acudieron al lugar para dar el pésame a las familias de las víctimas.
Termonde rendirá homenaje el lunes por la noche a las víctimas de este asesinato espeluznante, anunció el alcalde Piet Buysse, para quien "ocurrió lo inimaginable". (Reuter-AFP-NA)








