Los policías acusados de balear a un muchacho fueron detenidos
La fiscala tomó declaración a un comisario, quien negó haber disparado contra la víctima. El joven está hospitalizado. Los médicos aún no pudieron extraerle el proyectil. Los sospechosos fueron pasados a disponibilidad. La versión de un accidente en barrio Sur.
“Celenca atropelló a otro chico y se escapó; nosotros lo único que hicimos fue perseguirlo para esclarecer el hecho. En ningún momento le disparamos”, le dijo el comisario Jorge Rodríguez a la fiscala Adriana Reinoso Cuello. El segundo jefe de la seccional 2a, acusado de haber baleado a Patricio Celenca la madrugada del domingo en la esquina de Rondeau y Ayacucho, trató de desvincularse del escándalo pero finalmente quedó detenido por orden de la jueza de Feria Mirta Lenis de Vera. La misma suerte corrieron los otros acusados, el cabo Carlos González y el agente José Alejandro Hassan
Rodríguez fue el único de los tres policías que declaró ayer en Tribunales. En su extenso relato, que se prolongó durante casi cinco horas, el policía -según trascendió- aseguró que en la madrugada del domingo estaba a cargo de realizar patrullajes por la zona sur de la capital, junto con González y Hassan. A las 4.10 escucharon disturbios cerca de una conocida bailanta. “Celenca había atropellado a un chico. Lo perseguimos hasta que en calle Rondeau lo interceptamos. El y el otro chico (Emanuel Costas) estaban golpeados y tenían el rostro ensangrentado, supongo que fue por el golpe del choque”, añadió Rodríguez.
Según el Policía, los jóvenes intentaron escapar en un automóvil Dodge 1.500 para no ser detenidos. En la intersección de Rondeau y Ayacucho los oficiales lograron alcanzarlos y les cruzaron la camioneta para cortarles el paso. González y Hassan hicieron descender del automóvil a los dos muchachos y los recostaron en la calle, para interrogarlos sobre lo sucedido. “Estaban adormecidos. Parecía que estaban ebrios. A Celenca lo subimos en la camioneta de la Dirección de Drogas Peligrosas y lo trasladamos hasta el hospital, porque en nuestro vehículo no podíamos cargarlo. Llegamos al Padilla y lo dejamos al cuidado de los médicos. Después avisamos a la seccional del procedimiento”, precisó.
La comunicación
Rodríguez dijo que se enteró de que Celenca había sido baleado en la espalda recién cuando llegó a la comisaría. “Me llamaron del hospital y me dijeron que el chico estaba malherido. No entiendo cómo pudo haber pasado porque ninguno de nosotros sacó su arma. El vidrio del auto se rompió con el choque, no a causa del disparo”, se defendió.
Celenca había recibido un balazo que le atravesó el hombro derecho y le rozó la médula. Según la declaración de Costa, los policías frenaron el paso del automóvil en el que circulaban y le dispararon al cuerpo del muchacho. Luego lo dejaron abandonado en el hospital.
Costa realizó la denuncia y la fiscala ordenó que los policías sean sometidos a un dermotest. La pericia determinó que los acusados tenían restos de pólvora en las manos. El subjefe de Policía, Nicolás Barrera, ordenó el pase a disponibilidad de los uniformados.
Hassan y González declararán hoy. Según confirmó un allegado, dirían lo mismo que Rodríguez. Como ayer ellos no pudieron declarar ayer fueron trasladados a la jefatura de Policía, donde permanecen detenidos. “Ojalá se aclare todo rápido. Nosotros no le disparamos ni hicimos nada fuera de la ley. Somos suboficiales que cumplimos órdenes y no cometimos ningún ilícito”, afirmó González a LA GACETA.
Mientras tanto, Celenca se recupera en la sala de terapia intensiva del hospital Padilla.








