Un estudiante de 26 años había escondido 20 kilos de cocaína en sus bolsos de viaje
El muchacho, de nacionalidad boliviana, fue detenido por Gendarmería Nacional cuando se trasladaba en ómnibus hacia Buenos Aires. Los investigadores estaban haciendo operativos de control sobre la ruta 34, en Gobernador Garmendia. El peritaje.
“Tengo una corazonada”. Así empezó el procedimiento más exitoso de lo que va del año en la lucha antidrogas en la provincia. La frase se la dijo un oficial al segundo jefe del Escuadrón 55 “Tucumán”, de Gendarmería Nacional, a quien le estaba pidiendo permiso para salir a hacer controles de ruta. El pálpito del investigador era correcto. Ayer, poco después de las 4, los gendarmes interceptaron un colectivo en el que un boliviano transportaba, repartidos en tres bolsos, poco más de 20 kilos de cocaína de máxima pureza fraccionados en tizas.
Durante las conversaciones que en enero mantuvieron las autoridades de Gendarmería con el juez federal de Feria, Daniel Bejas, se había consensuado que los controles de transporte se incrementarían. A las 22 del jueves, los gendarmes salieron de la sede del Escuadrón, ubicado en El Colmenar, pero en vez de dirigirse, como casi siempre, hacia el puesto fronterizo ubicado sobre la ruta 9, en Molle Yaco, antes de llegar a Trancas, pusieron rumbo al este. Así casi a último momento, a partir de la corazonada del oficial, se apostaron en Gobernador Garmendia, sobre la ruta 34, casi en el límite con Santiago del Estero. Muy pocas veces se secuestró droga allí, si bien está muy cerca de una gran cantidad de pistas clandestinas que son utilizadas para el aterrizaje de avionetas que, desde Bolivia, ingresan transportando cocaína.
Los investigadores controlaron varios colectivos sin encontrar nada hasta que detuvieron un ómnibus que hacía el recorrido Jujuy-Buenos Aires. Algunos de los gendarmes subieron a la unidad y comenzaron a revisar los equipajes de mano mientras otros hacían lo mismo con los de la bodega.
En uno de los últimos asientos vieron un joven que apretujaba contra su pecho una mochila; le preguntaron qué llevaba, y el muchacho se puso nervioso y no supo responder. Entonces le pidieron que bajara con el bolso.
Valuado en $ 170.000
Cuando lo abrieron encontraron tres panes compactados con cinta de embalaje y en el interior descubrieron tizas de cocaína. Otro pasajero alertó a los gendarmes acerca de que el joven llevaba otros dos bolsos en el maletero; también allí había droga. En total se secuestraron 22,330 kilos de cocaína, repartidos en poco más de 1.900 cápsulas. El valor del cargamento, según las estimaciones de los gendarmes, ronda los $ 170.000.
A los investigadores les llamó mucho la atención que la droga ya estuviera preparada en cápsulas. Según trascendió, sospechan que apenas el muchacho llegara a Buenos Aires, las tizas iban a ser ingeridas por alguna “mula” para pasarlas a otro país, como Uruguay, o a Europa. Este tipo de viajes son peligrosísimos para quien transporta la droga en el estómago ya que si alguna de las cápsulas se reventara, significaría la muerte casi en el acto por intoxicación.
El detenido, que quedó a disposición de Bejas, es un estudiante de 26 años afincado en Buenos Aires. Presumiblemente había estado de vacaciones en su país y al regresar recibió el encargo de transportar la cocaína. Dentro de los bolsos, además de la droga, llevaba algunas pocas prendas de vestir y algo de dinero. Con la presencia de dos testigos se hicieron las pericias correspondientes, mediante las cuales se confirmó que se había secuestrado cocaína.
El muchacho será trasladado hoy hasta el Juzgado Federal, donde Bejas le tomará declaración como imputado.









