Un halo de misterio envuelve el caso de un joven de 21 años que fue baleado ayer en el barrio Alejandro Heredia. El muchacho fue hallado en una esquina por una vecina, pero nadie escuchó el disparo.
A las 21.20, una mujer, cuyo nombre no se dio a conocer, caminaba por 9 de Julio y Gaspar Molina. Su sorpresa fue enorme al encontrar en el piso a Alejandro Gabriel Borquez, domiciliado en manzana 24, lote 30 de ese barrio. El muchacho estaba inconsciente, rodeado por un charco de sangre.
Desesperada, la mujer le avisó a una amiga del joven, identificada como Andrea de los Angeles Agüero, de 25 años, quien trasladó al herido al hospital Padilla. Allí, se constató que Borquez había recibido un disparo en el abdomen. Fue operado por los médicos, y su estado es delicado.
Según otra vecina que se acercó al centro asistencial, el muchacho no tiene padres. "Solamente tiene un hermano, pero no estaba en condiciones de venir a acompañarlo", dijo la mujer, que prefirió que no se publique su nombre.
El hecho es investigado por la División Homicidios y Delitos Complejos y por personal de la seccional 9°. Los investigadores interrogaron a varios vecinos, pero no obtuvieron hasta el momento datos de quién podría haber sido el autor del disparo. LA GACETA ©







