Recordó cómo mataron a su marido y enfrentó a un ladrón

La viuda del comerciante Anastacio fue atacada nuevamente en su miniservice. El asaltante estaba armado con una pistola, pero ella lo hizo escapar utilizando un cuchillo. "Nadie más de mi familia morirá a manos de la delincuencia".

DECIDIDA. Carolina de Anastacio cuenta cómo le apuntó el asaltante. LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
DECIDIDA. Carolina de Anastacio cuenta cómo le apuntó el asaltante. LA GACETA / ENRIQUE GALINDEZ
22 Enero 2009

El terror casi la paraliza. Cinco años después la escena se repitía. Otra vez, un delincuente irrumpía en el negocio. Amenazándola con una pistola, intentó robarle el dinero que tenía en la caja registradora. Pero esta vez Carolina Martín de Anastacio logró vencer el pánico. "Tomé un cuchillo y le hice frente al ladrón. Desde que asesinaron a mi marido me prometí que nadie más de mi familia morirá a manos de la delincuencia", confesó la mujer.
La mujer fue atacada a las 23.15 del martes en el miniservice ubicado en la esquina de Sargento Cabral y Venezuela, en barrio Echeverría, por un malviviente que terminó dándose a la fuga. Es el segundo ataque que sufre desde que su esposo, Gaspar Anastacio, fue asesinado de un disparo cuando dos delincuentes ingresaron al local para robar, en junio de 2003.
"Estaba por cerrar el negocio cuando vi a los dos hombres pasar por la puerta de mi casa. Dieron vuelta a la manzana y estacionaron en el ciber de mi hijo, que está al frente de mi negocio" relató la dueña del almacén. La mujer estaba acompañada por uno de sus hijos, su nuera y una clienta, que está embarazada de 8 meses.
Según Anastacio, uno de los delincuentes se bajó de la motocicleta y caminó hacia el local. Se había cubierto el rostro con una gorra. El otro permaneció con la moto encendida, y lo esperó metros más adelante, listo para partir."Abrió la puerta y nos amenazó con el revólver. Nos decía que nos tiráramos al piso para que no lo viéramos. Agarró a la clienta que salía de una cabina telefónica y le apuntó con la pistola", dijo la mujer.

A puertas cerradas
Ella, entonces, tomó un cuchillo y forcejeó con el malviviente. "No podía dejar de recordar la imagen de mi esposo muerto. Le di un cuchillazo que le sacó la gorra. Me apuntó con el arma, pero por suerte la bala no salió. Después de eso se fue corriendo", manifestó.
Según la víctima, varios de los vecinos observaron a los delincuentes escapar. "Pasamos todos los datos a la Policía. Esperamos que ahora hagan algo. Tengo que atender el negocio con la puerta cerrada por miedo a que nos maten", sostuvo.

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El crimen
El 19 de junio de 2003, a las 8.30, Gabriel Puntano y Pedro Alberto Pedrozo, dos delincuentes que habían salido de la cárcel de Villa Urquiza con permiso extramuros, ingresaron al negocio y redujeron a la mujer. En otra de las habitaciones estaba Gaspar Anastacio, que salió a enfrentar a los ladrones. El hombre recibió un disparo en el pecho, de manos de Pedrozo, y murió a las 19 en el Hospital Padilla.
El 7 de diciembre de 2007 los jueces de la sala III de la Cámara Penal Miguel Iácono, Analía Castillo de Ayusa y Jorge Duhart condenaron a Pedrozo a 19 años y medio de prisión por el delito de homicidio en ocasión de robo.
Puntano escapó antes de que iniciara el juicio. Fue recapturado en noviembre y desde ese momento aguarda el inicio del juicio oral, que será en marzo.

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