Un remisero de 33 años salvó dos veces su vida en pocos segundos, luego de sobrevivir a un asalto y a un violento choque en la ruta 38 de Concepción.
El lunes, poco después de las 23 del lunes, Javier Ledesma estacionó su remise Renault 9 color rojo en la parada de calles Juangorena y La Madrid. En ese momento, se acercó un hombre de unos 50 años. “Me pidió ir hacia la zona de un supermercado que está pasando la acequia Los Méndez. Jamás se me hubiera ocurrido que me iba a asaltar, porque me rogó que le hiciera precio por un viaje de ida y vuelta”, relató Ledesma.
El pasajero subió en la parte trasera del automóvil. “No dijo ni una palabra durante varios minutos. Pensé que era porque no quería conversar”, agregó el taxista. Pero, al parecer, lo que en realidad hacía el delincuente era esperar el momento oportuno para atacarlo. “Cuando pasamos el puente de la acequia, el tipo sacó una pistola grande; creo que era una calibre 38. Me la afirmó fuertemente en la sien y me dijo: ‘quedate quieto, que tenés un fierro en la cabeza’”, indicó Ledesma. Casi por instinto -agregó- comenzó a luchar contra el delincuente. “Intenté agarrarlo de los brazos porque tenía terror de que me pegase un tiro en la cabeza. Solamente pensaba en defenderme”, aseveró Ledesma. Durante el forcejeo, el asaltante realizó un disparo, y la bala impactó en la zona de los riñones del conductor.
Debido al dolor causado por la herida, Ledesma sacó el pie del acelerador; el Renault comenzó a perder velocidad hasta que quedó casi inmóvil en el medio de la ruta.
“Ni bien este tipo hizo el tiro, sentí un choque muy fuerte desde atrás. El ladrón abrió la puerta y se fue corriendo, pero no me voy a olvidar de su cara jamás”, agregó Ledesma.
Una Toyota Hilux que circulaba hacia el mismo sentido (norte-sur) había colisionado violentamente contra el Renault. Por fortuna, el conductor de la camioneta, Jesús Antonio Medina, domiciliado en Gastona, resultó ileso, según la Policía.
Un automovilista que pasaba por allí llamó a la comisaría de Concepción. Además, trasladó a Ledesma al hospital local. Según el remisero, los médicos le dijeron que la bala había dañado sus riñones, y que sólo podrían extraerle el proyectil operándolo. “No sé qué voy a hacer, porque soy el único sostén de mi familia. Para colmo, el auto quedó destruido. Me dijo un amigo que quizás ya no sirva más”, manifestó.
Por orden de la Justicia, los vehículos quedaron secuestrados en la comisaría de Concepción. El hombre que intentó asaltar a Ledesma continúa prófugo. Los investigadores esperan que la víctima esté en condiciones de declarar para poder confeccionar un identikit y obtener más datos que permitan atrapar al delincuente.







