Cuatro presuntos delincuentes que estaban detenidos en la seccional 11a llevaron a cabo un violento motín ayer a la madrugada y se autolesionaron, por lo cual, luego de ser reducidos, debieron ser hospitalizados.
Cerca de las 4, los policías que estaban de guardia en la comisaría ubicada en la esquina de avenidas Benjamín Aráoz y Silvano Bores advirtieron que del interior del calabozo salía humo. Cuatro de los 10 presos que estaban alojados les habían prendido fuego a dos colchas. Los agentes, con baldes de agua, apagaron rápidamente las llamas, pero se encontraron con problemas cuando intentaron abrir las rejas: los 10 detenidos se habían colgado de ellas para evitar que las abrieran. Entonces los uniformados pidieron refuerzos y minutos después llegó personal de Infantería, de la Patrulla Motorizada y de la Dirección de Investigaciones. Entre todos finalmente lograron vencer la resistencia de los revoltosos.
Cortados
Cuando abrieron la reja constataron que cuatro de los presos se habían cortado los brazos utilizando cepillos de dientes y una cuchara, que habían sido rotos y limados. Dos de ellos, los que presentaban heridas más profundas, fueron trasladados en ambulancias del Siprosa al hospital Centro de Salud, donde les suturaron las heridas, tras lo cual fueron llevados nuevamente a la comisaría.
“Pretenden que en la Justicia se agilicen las causas en su contra, pero, evidentemente, esta no es forma de hacer un reclamo de ese tipo”, dijo el comisario Víctor Reinoso, jefe de la seccional.
Todos los detenidos que están alojados en esa seccional están imputados de robo.








