El humo llamó la atención de los dos policías que patrullaban calle Laprida al 2.700. Cuando ingresaron en el estrecho pasillo del asentamiento ubicado junto al Canal Norte vieron que integrantes de dos familias se enfrentaban violentamente. Durante la pelea se incendió de parte de una vivienda y la dueña fue golpeada.
“Tiraron una botella llena de gasoil dentro de mi casa. Quieren destruirme para robarme lo poco que tengo”, denunció Ana María Ponce.
La mujer, de 62 años, acusó a su vecino Marcos Santillán y a tres de sus hermanos de ser los responsables de la agresión.
El conflicto se desencadenó a las 20. Al lugar llegó personal del Grupo Cero, de Infantería, de la seccional 5a y de Patrulla Motorizada. Los supuestos agresores, cuando advirtieron la presencia de los uniformados, se fugaron por el canal. Mientras tanto, una dotación de Bomberos de la Policía sofocaba el incendio que se había generado en la habitación de Ponce. Los vecinos y testigos del hecho se agolparon frente a la vivienda para observar el trabajo de los peritos. Luego de media hora de tensión, los policías lograron controlar la situación.
Ponce explicó que los enfrentamientos comenzaron cuando los Santillán llegaron al asentamiento, hace un mes. “No sé cuál es su problema, sólo espero que la Policía los saque del barrio para que dejen de hacernos daño”, se quejó. Otro vecino, en cambio, responsabilizó a los Ponce de la situación. “Son ellos los que siempre arman ‘bardo’. Estamos hartos de las peleas”, dijo.
Una comisión policial quedó custodiando la vivienda para impedir nuevos enfrentamiento.







