Dice que recuerda una camioneta blanca llena de policías estacionada delante de su automóvil. De repente, asegura, sintió un estallido y luego todo se puso negro. Luego se enteró de que un proyectil lo había atravesado. “Todavía no me explicaron por qué me dispararon”, murmura con esfuerzo Patricio Celenca. El joven está internado en el hospital Padilla y asegura que fue baleado por un policía. “Se han iniciado investigaciones penales y administrativas para determinar qué ocurrió”, informó el comisario Jorge Rodríguez, segundo jefe de la seccional 2a.
El domingo a las 4, Celenca, de 21 años, y Emanuel Costas, de 18, salieron de bailar de un boliche de Barrio Sur. Caminaron hasta la zona de la plaza Yrigoyen y abordaron un Dodge 1.500 gris, dominio HTS-043, propiedad de Costas. “Ibamos para mi casa, que queda en 9 de Julio al 1.800”, contó Celenca.
Según su relato, doblaron por calle Rondeau y al llegar a la esquina con Ayacucho una camioneta Chevrolet de la seccional 2a se detuvo delante de ellos. “No sé cuál de ellos hizo el tiro, porque me dispararon desde la camioneta y yo justo estaba mirando hacia un costado. Ni siquiera me pidieron que bajara del auto. Y yo estaba indefenso”, indicó el joven. “Tras el disparo quedé desvanecido. Sé que los policías hicieron traer otra camioneta, que era blanca. Me subieron allí y me trajeron al hospital”, narró. Y agregó: “jamás tuve problemas. No sé lo que es una comisaría por dentro; por eso quiero que me expliquen por qué me dispararon”.
Gatillo fácil
Celenca fue asistido en la guardia del hospital. La bala, según fuentes médicas, ingresó por hombro derecho, le rozó la médula y quedó alojada en esa zona. “Están por hacerle estudios. No sabemos qué consecuencias tendrá todo esto -dijo Martín Celenca, padre del muchacho-. Patricio fue víctima de otro ‘gatillo fácil’”.
El comisario Rodríguez dijo que harán todo lo posible por esclarecer el caso. “La víctima asegura que le dispararon desde una Chevrolet S10 blanca, y como en esta dependencia tenemos un móvil de esas características, ordenamos que todo el personal se someta a un dermotest. Incluso yo lo hice”, indicó.
Fuentes médicas indicaron que el joven debe ser sometido a una intervención quirúrgica, ya que el plomo del proyectil todavía está dentro de su cuerpo.
La fiscala Adriana Reinoso Cuello pidió todos los informes del caso para tratar de dilucidar qué fue lo que realmente pasó.








