"En la Costanera hay droga como en todos los barrios"

Tévez, a quien sus vecinos sindican como el principal vendedor de "paco", se defendió. El hombre fue acusado de estar relacionado con la golpiza que sufrió el hijo de una de las Madres de la Esperanza. Operativos.

TRANQUILO. Tévez, de verde, junto a su abogado, Roberto Flores, declarará finalmente hoy en Tribunales. LA GACETA/ INES QUINTEROS ORIO
TRANQUILO. Tévez, de verde, junto a su abogado, Roberto Flores, declarará finalmente hoy en Tribunales. LA GACETA/ INES QUINTEROS ORIO
20 Enero 2009

En barrio Costanera, varios vecinos señalan el galpón amarillo de calle Honduras al 1.500. "Ahí venden ?paco?, y el ?transa? más grande de acá es ?Ordóñez", murmura uno de ellos. El dueño de esas propiedades sabe de esas denuncias, pero asegura que está tranquilo. "Desde un primer momento me puse a disposición de la Justicia provincial y de la Federal para que investiguen. No voy a esconder nada", expresó Hugo Daniel "Ordóñez" Tévez. Agentes de dos comisarías distintas allanaron sus locales con una semana de diferencia: no encontraron nada.

- ¿Le preocupa que la Justicia vaya a su casa a buscar drogas?
- Para nada. Estoy tranquilo, porque no tengo nada que esconder. Ninguna de las dos denuncias que hicieron tenía fundamento, y por eso no encontraron nada. Me acusan todos, pero nadie tiene pruebas. Ahora, por ejemplo, Dionisia (una de las Madres de la Esperanza) dice que yo mandé gente para que golpeara a su hijo y que esas personas andaban en unas motos mías. Pero yo no tengo motos ni conozco al hijo de esa señora. Si llega a ser cierto que a ese chico le pegaron, no tiene nada que ver conmigo.

Publicidad

- Si usted no vende drogas, ¿por qué sus vecinos lo señalan?
- Me acusan por envidia. Son simples rumores. Ven que tengo un poco más que ellos y dicen cualquier cosa.

- ¿Y cómo hizo su dinero?
- Con trabajo honesto. Esas propiedades (por su casa y su galpón amarillo) las heredé de mi madre. Pero no voy a dar detalles sobre lo que tengo, porque eso es privado.

Publicidad

- Dicen que usted vende drogas en su galpón amarillo...
- Todos los meses alquilo ese galpón para fiestas. Y mis clientes suelen ser personas del barrio, a quienes muchas veces les presto el local sin cobrarles. Si ahí se vendiese droga, ¿cómo sería posible que madres con bebés en brazos vayan a compartir un festejo en familia?

- Otros aseguran que el ciber de su casa es una simple fachada, y que ahí también se comercializa "paco".
- No es así. El ciber funcionaba, y bastante bien, pero tuve que cerrarlo, porque se quemaron casi todas las computadoras durante una tormenta. Cuando hicieron los procedimientos, los policías vieron las máquinas y saben que es cierto lo que digo. No escondo nada porque soy un hombre honesto.

- ¿ Le consta que en la Costanera circula droga?
- Debe ser que sí, porque hay drogas que se venden como en todos los barrios de la provincia. ¿Cómo no va a haber en la Costanera, que es un barrio con tanta miseria?

- ¿Y usted sabe quién vende?
- No me puedo meter en esas cosas. Me van a decir "buchón" y voy a quedar flotando en el río. Para acusar a alguien tengo que tener pruebas, y yo no las tengo.

- Entonces, ¿usted cree que lo están persiguiendo?
- No. No me siento perseguido. Sé que lo que estas mujeres buscan es un beneficio económico por parte del Gobierno. En vez de estar tanto tiempo fuera de sus casas pidiendo cosas, deberían estar cuidando a sus hijos.

- ¿Tuvo alguna vez problemas con la Policía?
- Sí, pero hace muchos años, cuando era muy joven. De todas formas, me encontraron inocente. Hoy tengo 50 años y sigo siendo la misma persona.

"Ordóñez" debía declarar ayer ante la fiscala Adriana Reinoso Cuello en el marco de la causa en la que se investiga el ataque que sufrió el hijo de Dionisia, pero la medida se concretará hoy. A pesar de que el hombre dijo que lo encontraron inocente, fue condenado en 2005 en una causa relacionada con la venta de estupefacientes.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios