La tucumana de 26 años que fue trasladada a La Rioja para trabajar en un prostíbulo, llego ayer a la provincia y hoy declarará ante los policías de la División Trata de Personas, que investigan el misterioso caso.
La joven (se reserva su identidad por cuestiones legales) había sido localizada el viernes por efectivos de la Policía de La Rioja en el peaje de la ciudad de Patquía, junto a sus tres hijos, el conductor del taxi en el que circulaba y una mujer, que serían los responsables del presunto secuestro.
Los Policías riojanos sospecharon del hecho cuando solicitaron los documentos a los pasajeros. La joven tucumana dijo que ni ella ni sus hijos los tenían y no supo explicar el motivo de su presencia en La Rioja. Los oficiales la trasladaron hasta la capital riojana para interrogarla.
La muchacha, según una fuente policial, confesó que había viajado para tomar un trabajo que su amigo taxista le había ofrecido. Los policías sospechan que el “amigo” intentaba venderla a una conocida whiskería. “Para nosotros es un claro caso de trata de personas. Vamos a enterarnos de más detalles cuando la víctima declare. Tuvo mucha suerte, porque la policía riojana advirtió todo muy temprano”, sentenció Carlos Garmendia, abogado de la fundación María de los Angeles, que interviene también en el caso.
La joven declarará hoy ante los policías, quienes derivarían el caso a la Justicia Federal.
19 Enero 2009 Seguir en 







