Asaltan a una familia en una estación de servicio

Cuatro delincuentes se llevaron dinero, joyas y electrodomésticos, y se fugaron en las camionetas del dueño del comercio y de un cliente.

PREOCUPADO. Ledesma dijo que es la décima vez que lo asaltan. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
PREOCUPADO. Ledesma dijo que es la décima vez que lo asaltan. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
19 Enero 2009

"Hoy no se vende nafta. Bajate de la camioneta y caminá. Cerrá la boca porque esto es un asalto", le murmuró al oído el delincuentes a José Haro. El hombre había parado a cargar nafta en la estación de servicio "Los Porceles", en la localidad de San Andrés, cuando fue interceptado por uno de los cuatro ladrones que ayer a la mañana asaltó el local comercial ubicado sobre la ruta 306 . La banda redujo a los dueños y a dos clientes y se apoderó de $1.000 en efectivo, $ 4.000 en tarjetas telefónicas, joyas y electrodomésticos. Los delincuentes escaparon en las camionetas de las víctimas, pero las dejaron abandonadas sobre la ruta para evitar ser detenidos por la Policía.
El robo fue perpetrado a las 11. Los cuatro delincuentes armados arribaron a la estación de servicios en un automóvil Peugeot 504. Uno se encargó de reducir a la dueña , Rosa González, y de trasladarla hasta la vivienda que está al lado del local. Otro de los ladrones encañonó al esposo, Julio Ledesma, que dormía en su habitación y lo encerró para evitar que escape. "Nos hicieron recostar boca abajo para que no les viéramos las caras. Nos pedían dinero y joyas. Les dije que no tenía plata, pero revolvieron toda la casa hasta que encontraron algo para llevar", explicó Ledesma a LA GACETA.
Otro de los delincuentes trasladó a Haro y a su esposa, Karina Prado, desde la playa de la estación de servicio a la habitación. "No entendía lo que estaba pasando hasta que vi a los dueños del local recostados en la cama. Los ladrones nos pedían que estemos tranquilos. Uno decía: ?quédense piolas porque a la plata la pueden recuperar pero a la vida no", relató angustiada la mujer.
Uno de los ladrones cargó el botín en la camioneta Chevrolet S- 10, propiedad de Ledesma, y escapó en ese vehículo. Otro se fugó en el rodado de Haro y el resto salió en el peugeot 504. "Subí al automóvil de mi hijo y fui a perseguirlos. Lo único que quería era detenerlos, pero no los encontré", agrega Ledesma.
La Policía localizó la camioneta de Ledesma cuatro kilómetros más adelante, al costado de la ruta 306. En el puente Lucas Córdoba los ladrones dejaron abandonado el vehículo de Haro y se fugaron a pie, rumbo al barrio la Costanera.
Los pesquisas recuperaron parte de los elementos robados pero no hallaron rastros de los malvivientes. Personal de la Brigada Este, al mando del subcomisario Sergio Nieto, confeccionó los identikit de los ladrones, con datos aportados por las víctimas. Hasta anoche el caso no tenía detenidos.

El décimo robo
"Me da vergüenza llamar a la Policía para decirle que me asaltaron otra vez . Los ladrones me tienen de punto", expresó Ledesma con resignación.
El hombre dijoque el de ayer fue el décimo robo que sufrió desde que abrió su local. Ninguno pudo ser esclarecido por los investigadores. "La última vez que vinieron los ladrones fue el 8 de diciembre de 2006. Los delincuentes entraron como dueños de casa, nos amenazaron y se llevaron dinero y mercadería del drugstore. Ya no sé qué hacer para evitar que sigan robando", finalizó Ledesma.

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