Beatriz Mirkin dijo estar preocupada. Desde que se desnudó la venta de "paco" en la Costanera, la ministra de Desarrollo Social de la Provincia no ha parado de recibir pedidos de ayuda de madres que tienen hijos adictos a las drogas. Para cada una de ellas prepara una respuesta. "Todo lo que se pueda hacer para combatir la droga no basta. Siempre se necesitará un poco más", le confiesa a LA GACETA, y casi sin darse cuenta reproduce la misma frase que utilizó el gobernador José Alperovich el lunes, cuando se refirió al tema.
La funcionaria reconoció que la actual gestión tiene falencias para combatir al flagelo de la droga, pero al mismo tiempo destacó que durante los cinco años de gobierno el consumo de estupefacientes ha sido uno de los temas centrales de la agenda.
- ¿El Gobierno tenía conocimiento de lo que estaba pasando en la Costanera?
- El Gobierno sabe lo que pasa en toda la provincia. No es novedad que muchos chicos consuman droga y alcohol, pero el tema no está centrado únicamente en la Costanera. La droga existe en todas partes; lo que pasa es que no todos los casos han salido a la luz.

- ¿Por qué cree que estalló la problemática de las adicciones en los últimos días?
- Porque muchas personas no saben que el Estado puede darles respuesta, ni conocen cómo estamos trabajando. Piensan que el destino de su hijo adicto es la internación y por eso esperan hasta último momento, cuando el chico ya ha probado toda clase de drogas. Nosotros trabajamos con muchas madres que tienen a sus hijos internados fuera de la provincia. A ellas las ayudamos para que puedan verlos y presenciar el momento en que se recuperan de su enfermedad. El problema de la droga es general, no únicamente del adicto. La familia también necesita ser tratada.
- ¿Cuál es el principal drama de los habitantes de la Costanera y de quienes viven en otros barrios marginales?
- Ellos sienten que no tienen futuro y que no pueden planificar su vida. Por eso los chicos, a temprana edad, comienzan a drogarse, a tomar alcohol, abandonan el estudio y no trabajan. Esa es la realidad y el resultado de gestiones que han marginado a esas familias y estos barrios durante mucho tiempo.

- ¿Qué respuesta da el Estado en estos casos?
- Tratamos de darle respuestas al chico que consume. Le brindamos asistencia médica y le garantizamos la posibilidad de educarse y de tener un futuro. A la familia también le ofrecemos la posibilidad de acompañarla en el proceso de crecimiento de sus hijos. Desde que se inició la gestión del gobernador Alperovich se trabaja en la problemática de la droga en diversos ámbitos y aspectos. Esto no es algo nuevo, sucede que explotó porque muchos casos se mantuvieron en reserva hasta que salieron a la luz y porque muchos gobiernos desatendieron el problema. La gente no sabe que los chicos no necesariamente tienen que internarse para superar el problema de adicciones. Existen centros de día y centros de atención ambulatoria, en donde el chico que consume puede recuperarse. Próximamente se instalará el centro de rehabilitación "Las Moritas", para que los enfermos más graves puedan tratar su problema de adicción y curarse.
- ¿Conocía que en la Costanera se vendía "paco"?
- Eso es algo que no puedo responder. Los expertos están determinando si la droga que se secuestró en los últimos días en operativos realizados en la zona es "paco" o si es otra clase de sustancia. Pero no puedo afirmar que verdaderamente sea "paco".
- ¿En qué falló el Gobierno?
- Quizás en que hasta el momento no se pudo trabajar de una manera más coordinada con los otros ministerios. Por eso nos propusimos que las distintas áreas se ocuparan del tema de las adicciones conjuntamente, para brindar una respuesta integral al adicto y a su familia. Necesitamos reforzar las redes sociales e iniciar un trabajo territorial en los distintos barrios. Sin embargo, debo reconocer que todo lo que se realice en materia de prevención y lucha de la droga no es suficiente. Siempre hará falta algo más. La droga no es un problema social de Tucumán sino mundial.










