Pollo y sidra para recibir un año que anuncia bolsillos flacos

Testimonios relevados por LA GACETA revelan que en las reuniones familiares habrá cena a la canasta y que la gente controla los gastos.

31 Dic 2008

Esta noche, Antonia Pérez y su familia cenarán pollo a la parrilla y brindarán la llegada del Año Nuevo con sidras. Su hermana, Dora Pérez, viajó desde Salta para festejar la llegada de 2009 junto con el resto de la familia. El de esta noche será un menú más barato que el de años anteriores, “por la difícil la situación económica”, explicaron. “Las frutas y verduras están carísimas”, agrega Antonia. Dora recuerda que antes se planeaba con anticipación qué se iba a cenar el 31, pero que ahora se define a último momento, de acuerdo con las posibilidades del bolsillo.
Las personas consultadas por LA GACETA sostienen que la situación económica afecta directamente la desición de los tucumanos en relación a la comida en estas Fiestas. Sin embargo, algunos buscan esmerarse y ser creativos. Patricia Pérez, por ejemplo, decidió hacer un esfuerzo y sorprender a su familia con el menú del 31. “Voy a cocinar un pollo relleno con salsa blanca de crema de choclo”, comenta con entusiasmo.

Cena a la canasta
Natalia Cruz Luna comenta que, desde hace varios años, en su familia siguen la misma tradición: en Año Nuevo, cada grupo aporta una parte de lo que se servirá en la mesa. Empanadas, sándwiches de miga, pollo y chancho formarán parte del menú este año. “La fiesta del 31 es la más grande para nosotros ya que es cuando nos reunimos. En Navidad, en cambio, cada uno celebra en su casa”, explica Natalia.
Los encargados de carnicerías comentan que este año, los clientes dejaron de lado el tradicional asado y se inclinaron por cortes más específicos como pesceto. Maximiliano Bossa, encargado de uno de estos locales, comenta que la gente sólo compra lo que necesita para cocinar. “Parece que buscan controlarse con los gastos”, agregó.

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