La prueba del lunes

La semana se abrirá con los bancos en situación legal de ejecutar unas 17.000 deudas hipotecarias.

01 Febrero 2003
Por Angel Anaya

BUENOS AIRES.- El lunes será otra fecha clave para observar la temperatura de la crisis, a la que el Gobierno últimamente suele colocar en el pasado. Ese día, los bancos estarán en situación legal para proceder a ejecutar alrededor de 17.000 deudas hipotecarias. También serán alcanzados los deudores hipotecarios de inmobiliarias o escribanías, que ascienden a 56.000, según la entidad que los agrupa. Otros datos revelan que alrededor de 180.000 hipotecas fuera del sistema bancario enfrentan próximos vencimientos. Todas las ejecuciones habían sido postergadas por la Ley de Emergencia en dos ocasiones, pero el no va más llegó finalmente como una consecuencia del acuerdo con el Fondo Monetario. La respuesta anticipada por numerosos banqueros tiende a generalizar en las instituciones financieras decisiones moderadas, que cada banco acordará con sus deudores, antes de forzar remates o tener que cargar con inmuebles que no forman parte de sus actividades. No ocurre lo mismo en el caso de entidades no bancarias, ni mucho menos con esas operaciones hipotecarias realizadas entre deudor y acreedor, y formalizadas en una escribanía, cuyo número es difícil de precisar. Debe señalarse que desde que comenzó a perder gravedad la crisis económica, no pocos afectados por esa situación se adelantaron a negociar condiciones.

Lo que falta
Esa circunstancia, aunque con lentos trámites, es otro síntoma hacia la normalización del sistema financiero, en el que acaba de precipitarse la novedad de la liberación voluntaria de depósitos en el corralón por un número creciente de bancos, poco valorada por los pronosticadores más negativos de hace un tiempo.
También los primeros datos oficiales sobre la recaudación de enero pueden ser vistos como otra referencia contra la recurrente calificación de veranito, aplicada por esos observadores a la realidad económica. De cualquier manera, ninguna de esas variables permite prever una próxima reactivación del crédito, por más que las disponibilidades bancarias tengan una curva sostenida de crecimiento. Para que esto último ocurra se requieren: certeza electoral y una política económica bien perfilada y posible.
Condiciones que todavía no se insinúan en el horizonte nacional. Otra cuestión clave para el lunes será la actitud que asuman las organizaciones de piqueteros más intransigentes, que anunciaron, para esa fecha y subsiguientes, cortes de rutas esenciales para la fuerte movilización del exitoso turismo que releva sus turnos. Las jornadas y lugares elegidos evidencian una estrategia muy clara, pero hasta el momento de estas notas no han tenido respuestas concretas en el poder. El gobernador de Buenos Aires, Felipe Solá, se ha puesto también duro, pero con la advertencia de que esperará un dictamen fiscal antes de proceder a desalojos con fuerza. El presidente Duhalde amagó con una severidad sin reticencias, pero una hora después su vocero de prensa, Luis Verdi, aseguró oficialmente que se garantizarán las rutas libres, pero que se evitará la represión -metodología que no usará este gobierno-. El mensaje, por supuesto, alcanza a los fiscales aludidos por el gobernador bonaerense, chivos emisarios habituales de órdenes que no suelen cumplirse. (De nuestra Sucursal)

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